martes, 30 de octubre de 2012

Ya no



Se enciende, dentro de tu cabeza, como las luces de neón en una feria.

Viene repentinamente, corriendo un maratón dentro de tu mente, dando vueltas entre tus pensamientos… eliminando todo aquello que alguna vez pensaste como felicidad, mas ahora son sólo mentiras.

‘La felicidad no existe’ te repites, dejando que la desesperación y el desprecio  por todo nublen tu juicio; el cual si antes no era bueno ahora es inestable y peligroso.

Quieres hacerlo… No: Necesitas hacerlo. La ansiedad te quema, y merma de a poco las ganas de luchar por estar mejor. En unos minutos, todo pierde sentido y nada tiene solución; así funciona tu mente, le gusta destruirse de a poco, darte la falsa seguridad que hace más fácil que pierdas el control y hagas algo estúpido.

Tratas de pensar en otra cosa, pero a cada segundo que pasa se torna más poderoso; me atrevería a decir incluso que indispensable.

Pero entonces, en un breve lapso de lucidez, algo te recuerda que no estás sola. Prometiste no volver a hacerlo.

Intentas distraerte, eliminar los pensamientos, tratando que surta efecto a pesar de que entre más pienses en olvidarlo menos puedas hacerlo. Eres fuerte y lo sabes, no te volverá a vencer.

No te controla… Ya no.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Máscara



Máscara

Y sonrió, mientras de a poco su disfraz se resquebrajaba.

Estaba bien, sí… bien. Alzó la cabeza, irguió la espalda, levantó los hombros; volvió a sonreír ante el espejo a la par que secaba sus lágrimas. Los minutos pasaron mientras trataba que la sonrisa pareciera natural y el enrojecimiento en sus ojos desapareciera.

Se tragó todo, como siempre hacía, reconstruyendo de a poco esa infalible máscara que la mantuvo segura durante años; poniendo las piezas en su lugar a sabiendas que al siguiente golpe la grietas serían más grandes y los trozos más pequeños.

Pero mientras sonreía, todo estaba bien: Sí… bien.

Tal vez algún día terminaría creyendo en la mentira.

viernes, 7 de septiembre de 2012

¿Para qué?


¿Para qué aferrarse a algo en un mundo que se desmorona? ¿Para qué creer en algo intangible? ¿Para qué sentir si las emociones te quiebran? ¿Para qué amar si todos te abandonan? ¿Para qué vivir si la vida se termina?

... ¿Para qué?

domingo, 25 de julio de 2010

La Clameur Du Silence


La Clameur Du Silence

—Lo siento…

Y de todas las veces que lo has repetido, ésta es la que menos vale. ¿Lo sientes? ¿Realmente lo sientes?

Mentiroso —te respondo con todo el desdén que he contenido durante años de engaños, desplantes, durante horas de desesperación preguntándome dónde estabas, si te había ocurrido algo, suplicando por una llamada, deseando oír tu voz.

—Sarah, en verdad lo siento… estaba en una junta de negocios y por eso no atendí al celular en ese…

Lo corté de manera tajante.

—Y por eso no contestaste en toda la noche, ¡por Dios, Andrew! Ni siquiera volviste a tu casa. ¡No me salgas con la maldita excusa de no oí el teléfono o me quedé dormido!

—¡Pero te estoy diciendo la verdad!

Y entonces rompí en llanto. Los ojos me picaban al igual que las mejillas, sentí un horrible escozor en la garganta cuando comencé a sollozar, atragantándome, para después toser en un intento de calmar las arcadas que me producían las lágrimas.

—No me mientas, no te creo —te dije con la voz rasposa—, fui a buscarte a las ocho y no estabas, ¿a caso me dirás que el ama de llaves es una mentirosa? ¡Dime de una buena vez que cojones nos pasa!

—¡No nos pasa nada!

La realidad me golpeó con toda la crueldad que contenía… era verdad, no nos pasaba nada, no había nada más en esta relación.

Sollocé nuevamente, abrazándome con fuerza mientras enterraba las uñas en mis brazos provocando que hilillos de sangre resbalaran a través de la piel, manchando mi blusa blanca. El aire se sentía pesado, al igual que el dolor de mi pecho.

—Vete —mascullé.

—No me iré hasta que sepa que no estás molesta conmigo, no me iré hasta que me perdones.

Y cerré la puerta, dejándome caer en el piso mientras intentaba regresar lo poco que quedaba de mí, mientras trataba de reconstruirme y no quedarme como una madeja deshecha.

—¡Sarah, abre la puerta! —golpeaste insistentemente mientras las lágrimas brotaban incontrolablemente de mis ojos cafés—. Por favor —susurraste—, aun no es tarde… perdóname.

‘Mentiroso’ me repetí mentalmente, ya es muy tarde para arreglar las cosas, lo hubieras hecho en nuestro aniversario, el año pasado… o si realmente lo deseabas, lo hubieras hecho hace cuatro, en mi cumpleaños, en navidad.

Por más desesperado que sonaras, ese perdón estaba vacío, era vano y carente de sentido.

—Sarah, por favor… —suplicaste. Y lo ultimo que escuché después del último golpe que le diste a la puerta, fueron tus pasos antes de que todo se sumergiera en un amargo silencio. ¿No que no te irías?... Maldito mentiroso.

Y nunca pensé que el clamor del silencio fuera tan grande; pero a la vez tan placentero…

lunes, 19 de abril de 2010

Tabla de oraciones Nº4

No te olvidaré



1. Besos (75 palabras)

A pesar de todos aquellos besos que no le pude dar no me arrepiento de haber permanecido a su lado. Todos esos momentos felices, aquellas risas que lograba arrancarme con su sencilla forma de ser. Todo eso, estoy segura de que no lo hubiera vivido de no ser por haberme contenido de ser la persona más atrevida del universo y robarle ese par de labios… atraparlos junto a los míos y no dejarlos ir nunca.

2. Adiós (64 palabras)

Cuánto me dolió el no haberle podido decir adiós ese día… si hay cosas estúpidas que he realizado en mi vida fue eso y el no haberle confesado lo que sentía por él. Si en ese entonces fui lo suficientemente cobarde como para no decirlo, ahora lo soy mucho más: no le diré adiós hasta no saber que si lo hago no lo olvidaré.

3. Sonríe (40 palabras)

‘Sonríe’ solía decirme cuando me encontraba triste y sin ganas en todo el día. Estoy segura de que eso es lo que me diría si se encontrara este momento junto a mí: Sonríe, no te pongas así… yo estoy feliz. ¿Pero cómo hacerlo, si soy humana y vivo siendo egoísta? No creo poder sonreír, ya no más.

4. Muerte (95 palabras)

¿Por qué la muerte tiene que ser tan cruel? Antes me encontraba en mi habitación pensando en todo lo que habíamos vivido ese día antes de que repentinamente tuviera que marcharse sin decirme ni adiós… ahora me encuentro aquí, frente al féretro que salvaguarda su frágil cuerpo. Observo su piel marmórea, esos labios antes rosados ahora son color tiza y sus mejillas antes sonrojadas ya no tienen color alguno. Él ya no es quien solía ser, ahora sólo es un cascarón hueco y vacío: la muestra de algo que fue y nunca volverá a ser.

5. Vida (43 palabras)

La vida había perdido todo su color, ya nada me sabía, nada olía… ya no sentía. ¿Qué se puede hacer con una vida carente de sentido? No lo sabía, eran tantas las opciones; pero el dolor y el miedo las superaban por completo.

6. Llorar (55 palabras)

Hace tanto que no lloraba. Ni siquiera al verle frío en ese ataúd cobrizo me hizo derramar ni una sola lágrima, sólo sentí un dolor partiéndome el alma y dejándome sin sentido. ¿De qué me serviría llorar si el vacío que siento por su ausencia seguiría siendo el mismo que si me guardo las lágrimas?

7. Reír (65 palabras)

Cuánto extraño el sonido de nuestras risas mezclándose al recordar las andanzas de nuestra vida cotidiana, el como él lograba sacarme sonrisas que nadie había logrado desenterrar a pesar de los años. Ahora, si escucho a alguien reír sólo una amargura inmensa me consume el corazón y las ganas de salir corriendo y decirle que se calle… hasta las risas sin él carecen de sentido.

8. Morir (85 palabras)


Morir para alguien como yo sería tan fácil y a la vez tan difícil. Extrañaría a mi familia, a mis amigos, incluso a mis queridas mascotas; pero por fin estaría con él y le diría sin miedo, sin tapujos todo lo que sentía por él en vida y sigo sintiendo a pesar de la muerte. Le diría que le amo y no me importa nada más que él; pero siempre me acobardo a último momento: ¡Malditos sean mis sentimientos humanos que evitan que te siga!

9. Soñar (76 palabras)

A pesar de las pérdidas y las emociones encontradas, todavía estoy a salvo en un lugar: mis sueños. Pues sí, soñar no cuesta nada y no quita nada. En mis sueños lo puedo volver a ver, volver a sentir y estar junto a él, decirle cuánto lo amo y que quisiera permanecer a su lado para siempre. Despierto, y la vida recupera sólo un poco de su color, él me ayuda a dejarle ir sin olvidarlo.

10. Escribir (71 palabras)

El escribir me libera de las frustraciones y me ayuda a sentirme un poco más viva, a saber que existo y seguiré existiendo hasta que la muerte decida venir por mí, no antes. El escribir me ayuda a dejar ir el pasado y mirar hacia el mañana; pero también me ayuda a no olvidarme de nada… a no olvidarlo a él, porque el día que lo olvide: habrá muerto de verdad.

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Total: 618 palabras… creo xD

martes, 16 de marzo de 2010

The poet and the pendulum


The poet and the pendulum


El soñador y el vino.
El poeta que ha perdido su rima.



Y ahí está, sentado frente a su botella como todas las noches… tratando de recuperar los sueños que le fueron arrancados de las manos sin más explicación que el golpeteo de unos dedos sobre el gatillo y el sonido del disparo al impactarse —con certeza mortífera—, en el níveo cuello de ella.

Toma un trago y vuelve a sentirse miserable, deshecho, incompleto, solo y horrendamente vacío.

Trata desesperadamente de recordar cómo se siente crear emociones y no ser preso de ellas, intenta sin descanso escribir una sola línea, una palabra, un párrafo… lo que sea; mas sólo consigue obtener la necesidad de mojarse nuevamente los labios con alcohol y tirarse en el olvido hasta el amanecer.

El poeta ya no sueña, la vida ya no le causa deseos de vivirla, ahora las rimas sólo le dejan gusto a vino en la boca, sabor a vencido en los labios y se ha dado cuenta de algo: el poeta que ya no sueña, que ya no vive, el poeta que bebe y no duerme; aquél poeta que se ahoga en su dolor ha perdido su alma, ha perdido su rima… lo ha perdido todo.
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Bien, mi amada inspiración ha regresado... espero sea de su arado este relato xP (Y luego le pediré a uno de mis amigos llamado Nicolás, que me dibuje algo para ilustrar adecuadamente este relato ^^)

martes, 9 de marzo de 2010

Adiós



Adiós.



¿Por qué creyó tanto en él? Eso es algo que nunca me atreví a preguntarle directamente, mas ahora lo hago con palabras al aire. Sí sufrió, sí lloró y sin embargo se veía tan tranquilo en aquél féretro que no voy a olvidar… ¿acaso aquél Dios no pudo dejarlo un poco más de tiempo entre nosotros y que disfrutara un poco más de la vida?

Nos dejamos de ver tanto tiempo y justo cuando volvimos a convivir fue para saber que en cualquier momento podría ser la última vez que le veríamos sonreír, bromear o incluso relatarnos sus anécdotas de cocina o cuando pastoreaba y domaba potros salvajes, ¡maldigo al destino! Nunca logramos compartir tanto tiempo como quise, jamás me pudo decir del todo su opinión del libro con el que logró que amara las matemáticas, aunque ahora estallo en llanto cada vez que veo esas letras y recuerdo sus palabras: ‘Es una obra maravillosa, incluso cuando yo lo leí me pareció complejo y precioso al mismo tiempo; algún día me dirás lo que te pareció’ Nunca se lo pude decir.

Hoy, a pesar del llanto y la impotencia en la que me veo envuelta le digo hasta pronto, porque si existe un Dios todo poderoso, además de aquél paraíso de descanso eterno nos volveremos a ver y usted seguirá diciéndome todas aquellas anécdotas con las que nos entretenía de niñas a mi hermana y a mí; aquél viaje en la camioneta cuando conocimos los balnearios de Tezontepec junto a Pupe y Dalia, cómo domaba caballos y su amor por la cocina.

Descuide, el kilo de sal, la cartera y los libros, como mi madre le dijo, no faltarán en su casa ya usted más que el compadre de mis padres, su amigo y compañero, es parte de la familia, aunque no sea en cuerpo, lo es en alma. Nos volveremos a ver, algún día… lo sé.

Feliz cumpleaños, profesor Ezequiel.


Ezequiel López Escamilla

9/03/1967 - 18/02/2010

lunes, 15 de febrero de 2010

Ojos castaños

Ojos castaños

Tu mirada tan ingenua me conquistó desde el primer momento en que te vi. Unos ojos tan soñadores y tan únicos en un hombre... tan ingenuos para poder acoplarse a una personalidad tan extraña, juguetona, bromista; pero firme y testaruda.

—Hola —tú me dijiste un día y yo sólo guardé silencio. Como siempre, tímida hasta la muerte ante tu mirada inquisidora.

¿Qué es lo que tienes que me mantiene aferrada a ti? ¿Acaso son ese par de ojos castaños tan ingenuos y envolventes?

Carraspeo, ya es la tercera vez que no puedo responderte, la tercera vez que evito tu mirada y trato de lucir fuerte.

A mi mente regresa lo que hiciste hace unos cuantos días, cómo terminaste explotando por un comentario sin mala intensión y dejaste de halarme, comenzaste a evitarme y yo, tratando de ser fuerte fingí que todo estaba bien, que era feliz y tu idiferencia no me dañaba.

—Luz, ¿estás molesta? —y sus ojos me atravesaron, me dio tanto miedo que pudieras leer mis emociones, el que descubrieras a mis ojos gritándote 'te amo, no quiero que me dejes' a cada segundo que pasaba.

—No, Brian... claro q-que no —trastabillé un poco al llegar al final, rogando que no notaras mis mejillas sonrojadas ni mis ojos acuosos. Bajé la mirada incapaz de efrentarte sin tirarme a llorar.

En un solo instante las ganas de llorar desaparecieron cuando colocaste tu mano en mi cabeza desacomodando mis cabellos castaños, las lágrimas son reemplazadas por unos ojos confundidos y una sansación de mariposas en mi estómago.

—Cuando te sientas mejor saes que puedes contármelo —y con esas palabras junto a una sonrisa son los hoyuelos marcándose en tus mejillas te marchas, dejádome con el corazón saltando de alegría.

No puedo estar molesta, no cuando tu ingenuidad es tan notoria que terminas olvidando algunas cosas: El molesto eras tú, no yo.

Aunque la ingenuidad también tiene sus puntos malos; no te das cuenta de lo que todos saben. No notas que te quiero más de loque debería quererte, aunque para ser sincera... soy feliz con tus despistes, ya que sin ellos no te amaría tanto.

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Bueno Leoncete, Happy birthday. Sé que te gustan las historias románticas e hice mi mejor esfuerzo, aunque no quedó tan linda... espero te guste.

sábado, 28 de noviembre de 2009

Lágrimas.




Carta: Tristeza.
Tabla: Dolor.
Fandom: Original.
Lágrimas
Ella siempre se mostraba imponente y feliz con su vestido de bodas. La sonrisa marcando sus finos labios rojos y las mejillas de porcelana llenas de rubor.

Hace veinte años, el cabello largo y ondulado se pintó de rojo para darle la bienvenida a un nuevo vestido con rubíes incrustados en sus pliegues, en las mangas y en el borde del corsé. Después de diez años más, fue cortado para que el nuevo vestido ceremonial se ciñera a su cuerpo luciendo un hermoso collar de perlas que el anterior corte no permitía mostrar.

Siempre feliz, y dándole alegría a todas esas futuras novias que, ilusionadas, la miraban para seguir su ejemplo y lucir bellas en ese precioso día; pero lamentablemente, no sería así por mucho tiempo.

Hoy, su cabello desgastado es sustituido por uno nuevo. Sus colores son cambiados para darle un aire más juvenil y encantador ante los ojos del público; los jefes han decidido que hoy será su último día en el área nupcial y será trasladada al departamento de ropa casual... le alejarán de lo que durante veinte años fue su vida.

Una lágrima resbala por su mejilla; pero, el encargado del nuevo arreglo, como todo ser humano, la ignora y sin saberlo, elimina todo rastro de ella: porque ante los ojos del hombre no siente, es solamente un maniquí más.

Una marioneta sin vida y sin corazón.
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Prometo que la tabla de tristeza será mi última depresiva —almenos eso espero—. He escrito mejores; pero ando en un tiempo de nueva mentalización.

sábado, 5 de septiembre de 2009

Silencio.


Notas: Dedicado a Sandritah de cemzoo por soportarme mientras lo escribía xP


Silencio carmesí.


La pequeña lloriqueaba constantemente mientras cerraba sus manitas blancas en un par de puños. En el suelo, un niño jugueteaba con un avión de plástico realizando el sonido de las turbinas con sus rosados labios un poco más alto de lo normal, tratando de que superaran a los gemidos de su hermana.

Pero mientras más fuerte lo hacía, ella también lloraba con más ganas.

—¡Jeremy! —gritó su madre—, trata de tranquilizar a Lucía en lo que preparo la comida.

Pero él sólo cerró los ojos y aumentó el volumen de su juego, pensando inocentemente que ella guardaría silencio pronto.

La niña volvió a llorar más fuerte.

El pequeño se levantó y acomodó sus cabellos negros para después acercarse a ella pasivamente, pensando en la forma más rápida y adecuada de silenciarla antes de que su madre lo retara.

—Lucía, deja de llorar o mamá se molestará conmigo —musitó mientras mecía la cuna para así tranquilizarla un poco. Nada, ella siguió sollozando sin prestarle atención, moviéndose frenéticamente y haciendo pucheros.

Intentó aumentar la velocidad con la que la arrullaba, pero seguía llorando como si la vida se le fuera en ello, taladrándole los oídos e interrumpiendo el único rato de juegos a ‘solas’ son el que contaba.

—¡Jeremy! —vociferó nuevamente su madre—. ¡Tranquilízala, por favor, no la alteres más!

Y el pequeño la intentó silenciar nuevamente, haciendo caritas medianamente graciosas, pero con una mueca de fastidio pintada en los labios.

—¡Jeremy, que la calles de una vez!

Y eso hizo. Su madre no podía preveer que su hijo tomaría de manera literal la palabra ‘callar’ y actuaría de manera impulsiva, como todo niño de seis años cuando le dicen que vaya por la pelota más brillante y él obedece gustoso.

La pequeña fue silenciada poco antes de que su madre entrara a la habitación, y entre un estruendoso grito de horror, los platos de sopa caliente que llevaba entre las manos se hicieran añicos en el suelo.

—Listo, mamá… la he callado —musitó sentándose nuevamente en el suelo, haciendo con la boca un sonido de turbinas y moviendo graciosamente entre sus dedos el pequeño avión ensangrentado.

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¿Gustan dejar un suspiro al viento?

martes, 28 de julio de 2009

Leal.



Leal.
Él estuvo junto a ella durante todo ese tiempo… su cabello sedoso y de color negro, sus ojos color café caramelo que tanto la cautivaban. Amanda adoraba los besos que le brindaba durante las noches, a pesar de que se lo reprochaba diciendo palabras parcialmente hirientes y terminando entre risas para caer rendida y dormir junto a su compañero y amigo; pero ahora no era así.
Atado en ese lúgubre lugar y rodeado de diversos aparatos médicos, con la vida huyendo de su débil cuerpo y los lamentos de agonizante dolor escapando de sus labios, así se le ve en estos momentos.
—Tranquilo, no llores —repetía incesantemente mientras lo observaba, manteniendo la vista fija en sus ojos tristes. Acarició su melena negra, deleitándose por la suavidad de cada uno de sus cabellos—. Estoy contigo y no me iré.
Y le sonrió melancólicamente, presionando los dedos contra la palma de su mano y haciéndose daño… cuánta impotencia cabe en una persona cuando sabe que su mejor amigo morirá; cuánto dolor perfora su alma al separarse del único ser que le fue leal en toda su vida.Una mirada, una sonrisa y un silencioso adiós.
El no poder haber llegado a tiempo para detener ese auto y evitar que su amigo corriera a la carretera… ella corriendo a través del parque; él llegando a la mitad de la acera y recibiendo el impacto que casi acaba con su vida: pero en lugar de eso lo dejó agonizante y con la cadera rota.
La puerta se abre y el imperecedero olor a muerte impregna la habitación provocando que rompiera en llanto y tratara de aferrarse a su lugar para no encarar lo que vendría ahora.
—Señorita Sanders… ya es hora —el hombre vestido con la bata blanca dijo, ella sujetó la silla y se acercó nuevamente a uno de sus seres más queridos, tratando de evitar lastimarlo más. Se inclinó sobre la mesa y depositó un cálido beso en su frente, tratando de no mojarlo mucho con sus lágrimas y recibiendo los húmedos besos de ese ser al que quería tanto—. Creo que es mejor que espere afuera.
—No —replicó firmemente—, quiero acompañarlo hasta el final. No voy a dejarlo solo y menos en éstos momentos.—Está bien, esté tranquila… no va a sentir dolor —Amanda volvió a romper en llanto ruidosamente mientras el hombre llenaba una jeringa e inyectaba el líquido color cereza por la intravenosa.
Él la miró agradecido, como diciendo ‘Adiós y gracias… te amo por haber estado a mi lado’ mientras cerraba los ojos de manera lenta y fatigada, respirando con normalidad.
—Adiós… amigo.
Un instante de titubeo en su corazón y dos segundos después su amigo, su compañero y el ser al cual quería con toda su alma no respiraba: Su perro, Max… había dejado de sufrir.
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Dedicado a mi fallecido perrito Max —de sólo siete años—. Te quiero hermoso y espero que estés bien.

(Por alguna razón no puedo editar los espacios... disculpen la mala presentación ._.)

miércoles, 10 de junio de 2009

Grande [Original]

Carta: Retos sueltos.
Tabla: Sólo una muñeca.
Fandom: Original.
Grande.

Melanie siempre fue una chica dulce y tierna, sobre todo cuando, a la edad de seis años, su padrino le regaló una muñeca de cabello rojo y bucles perfectos al igual que su pequeña carita de plástico y sus preciosos ojos verdes. Ellas eran como hermanas, a pesar de que ese juguete era plástico inanimado, la niña la trataba como si estuviera viva; adoraba cuando la gente decía que ella y su cabello rojo peinado en caireles se parecía mucho a su muñeca perfecta, por lo cual: si su dueña se vestía de azul… ¡adelante!, la pequeña muñeca no desentonaría y en poco tiempo tendría puesto un precioso vestido color celeste; sin embargo, la niña pequeña creció.

A pesar de que ella ahora tenía ocho años, seguía con su juguete en brazos. Amanda, así se llamaba su muñeca, ¡oh, su preciosa muñeca! Amaba arrancar las miradas de envidia de las chicas del colegio al tener tan magnífica obra de arte bajo su control… pero como era previsto, la niña siguió creciendo. A la edad de once años, su vida dio un giro drástico.

Ella seguía teniendo a Amanda y sus bucles rojizos como única compañía, no tenía amigas y jugaba siempre con esa muñeca, esa hermosa muñeca, esa estúpida muñeca. Su madre la encontró abstraída en su pequeño mundo perfecto, en donde su querida Amanda junto a ella jugarían por siempre. Eso a su progenitora la trastornó y un día terminó por decirle unas cuantas cosas; palabras sin sentido para cualquier persona normal, pero para su hija eran palabras hirientes.

—Melanie —dijo su madre con una voz firme—, deja esa muñeca.

Los ojos de la niña se desenfocaron, como si la mujer frente a ella acabara de cometer una blasfemia.

—Pero… pero, madre. Amanda y yo somos amigas —susurró con los ojos llenos de lágrimas—, las amigas no se abandonan.

—Maldición, Melanie. ¡Deja esa maldita muñeca!

Y Amanda salió volando de sus manos, rasgando su bonito vestido color azul y desacomodando sus cabellos rojos… ese juguete era sólo una muñeca inanimada, plástico que pronto se pudriría en el desagüe a pesar de los gritos de protesta de la pequeña. Esa maldita muñeca que tenía mas poder sobre toda niña pequeña que su propia madre.
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Eso fue lo que salió. Déjenme un suspiro al viento ^^

viernes, 29 de mayo de 2009

Inestabilidad emocional [Original]

Para: Retos ilustrados
Carta: Sólo para Originales.
Tabla: Abstinencia.
Fandom: Original / Soledad&Su instinto suicida.

Cinco semanas sin sexo.


Mis manos recorren mi vientre, topándose con las cicatrices aún resaltando sobre mi piel color crema.

¿Dónde y con quién estás? ¿Acaso estar conmigo no te resulta del todo satisfactorio?

Recorro con una suavidad pecaminosa, intentando desesperadamente imitar tu tacto áspero y frío, tratando de sentirme querida, deseada y amada.

Llevo cinco semanas sin sexo. Hace treinta y cinco días que no me tocas, que no me acaricias, que no me besas ni nos fundimos en uno solo… una eternidad para mí; y sin embargo aún supongo que es una alivio para tu mente y tu vida mantenerme alejada, evitar tener grabado en el cuello y la solapa de la camisa “Hoy me acosté con Soledad” cuando tu mujercita te armaba una escena de celos, debí suponerlo desde el inicio, sólo soy la otra.

Aquella que hace que disfrutes los placeres prohibidos, que te libra de la soledad cuando tu mujer ya no te soporta; aquella jovencita universitaria que mandó por el caño sus estudios por vivir una aventura con un hombre diez años mayor que ella… la inútil, la estúpida, la utilizada, la cualquiera.

Ya llevo cinco semanas soportando el tormento de no haber sido tocada por ningún hombre.

Sí, días interminables y noches de llanto infinito… treinta y cinco días de abandono y abstinencia de mi droga, de tu cuerpo… de ti.
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Aquí 'Cinco semanas sin sexo' Está muy extraño... pero no me apetece hablar de un tema de esta índole :P
¿Me dejan un suspiro al viento?

jueves, 28 de mayo de 2009

Mi obsesión [Death Note]


Para: Retos ilustrados.
Carta: Canciones.

Tabla: Cinema Bizarre / My obssesion.
Fandom: Death Note / LxMisa [Crack]


Disclaimer: Death Note no me pertenece.

Este fic va dedicado a Usa, espero que no te moleste que esté un poquitín OoC Lo escribí con todo mi amor ^^ El fic fue inspirado en la canción de 'My obssesion' de Cinema Bizarre. Disfruten

'You're my obsession, my fetish, my religion. My confusion,my confession: The one I want tonight. You are my obsession, the question and conclusion. You are,you are,you are: My fetish you are.'

'Tú eres mi obsesión. Mi mania, mi religion, mi confusión, mi confesión: Lo único que quiero esta noche. Tú eres mi obsesión, la pregunta y la conclusión. Tú eres, tú eres, tú eres: mi manía eres tú.'

Mi obsesión.

Él observó el monitor fijamente, como todos los días, intentando encontrar algún indicio de que Misa era culpable: Nada. Ella continuaba rehusándose a admitir su identidad, continuaba sin ser capaz de decir que ella era el segundo Kira.

Con sus manos sujetó una de las últimas cerezas que retaban en su plato, y continuó mirándola.

¿Cuántos secretos se escondían detrás de aquél torrente de maquillaje? ¿En verdad una persona tan tonta y superficial podía ser un asesino?

No lo sabía, y si Amane era inocente no le interesaría. La seguiría viendo por los monitores, memorizando cada uno de sus movimientos y continuaría tratando de sacar algún tipo de conclusión acerca de sus verdaderas intenciones y los planes futuros de Light.

—Ryuzaki —musitó Light mientras observaba los monitores que mostraban a una Misa mirando televisión de manera desenfadada—, creo que ella no tiene nada que ver. No ha dado indicios de estar conectada con los asesinatos y…

—Light —replicó L y terminó de hacer un nudo con el palito de la cereza—, dudo mucho que mis sospechas disminuyan, puede ser que ella sólo esté actuando.

La mirada del joven Yagami se mostró confundida, ante eso, Ryuzaki continuó devorando sus pequeñas frutas rojizas.

—A lo que me refiero, es que el segundo Kira no se dará a conocer tan pronto…

Y continuó mirando el monitor, vigilando cada movimiento de la modelo. Misa se había vuelto todo lo que él deseaba mirar por las noches, las preguntas y las concusiones que necesitaba estaban todas en ella.

Sin siquiera imaginarlo, Amane Misa se había vuelto su obsesión.


-Fin-

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Aquí mi reto y mi regalo. Espero que no sea trampa xP

Déjenme un suspiro al viento ^^

viernes, 22 de mayo de 2009

Mirar [Death Note]


Carta: Sensaciones.
Tabla: Funciones del cuerpo / Mirar.
Fandom: Death Note / MattMelloNear [Yaoi]
Mirar.
[NearMelloMatt]
Vistazos recurrentes, sus ojos lo buscaban cada vez que podían encontrarlo, intentando no mantener la mirada fija en un mismo lugar por demasiado tiempo… eso podía causarle problemas con su compañero de habitación. ‘Sí, claro’ pensó Mello mientras entre sus dientes una barra de chocolate se resquebrajaba dejando un halo de dulzura cuando se derritió dentro de su boca.

Entonces lo volvió a mirar.

—¡Oye, Mello! —se escuchó que Matt vociferó desde su cama mientras apagaba su videojuego—, ¿qué tanto miras?

Él sólo chasqueó la lengua en un gesto desdeñoso y lo miró con vergüenza bien disimulada. El pelirrojo lo había pescado mirando a Near todo el tiempo. Maldijo en voz relativamente baja a su suerte y clavó sus profundos ojos en el rostro de Matt.

—Nada —y volvió a mirarlo através de la ventana. Era extraño ver al pequeño chico de cabellos blancos en el patio. Se encontraba sentado bajo un frondoso árbol, y parecía estar bastante molesto.

Reprimió una sonora carcajada para evitar que su amigo siguiera con las preguntas. El ver a Near tan mosqueado en el patio, le hizo suponer que Roger seguramente lo reprendió por estar todo el día encerrado y no ‘socializar’ con los demás niños del orfanato; claro que Mello pensó que su rival lo que menos quería era hablar con alguno de los otros chicos de la Wammy’s house.

—Joder, Mello —volvió a gritar su compañero con impaciencia—, ¿qué mierda es lo que miras tanto?

Matt se levantó de golpe e intentó echar un vistazo por la ventana, lo cual Mello pretendió evitar. Con furia, el chico pelirrojo se rindió y fue a sentarse nuevamente a su cama, mirando con furia a su mejor amigo.

—Consíguete un psiquiatra, que eso de quedarte viendo ‘Nada’ por la ventana no es norma —musitó con furia y prendió nuevamente su consola portátil ignorándolo.

Mello no lo tomó mucho en cuenta y volvió a echar un vistazo a la ventana, antes de levantarse y caminar hacia la salida de la habitación. Le parecía muy tentadora la idea de molestar a Near mientras estaba enojado, la reacción que podría cruzar por su monótono rostro rogaba ser descubierta.

El rubio salió corriendo con una risilla mal disimulada, y Matt lo miró alejarse.

—¿Hasta cuando abrirás los ojos y dejarás de mirar a una persona que no te mirará jamás? —musitó y apagó la consola para dirigirse a la ventana. Fijó la vista en la figura de Mello y Near bajo aquél árbol... y lo miró, porque a pesar de que Matt no era el blanco de las miradas furtivas de su amigo, aún conservaba la esperanza de que por azares del destino, Mello dejara de observar a Near y lo mirara a él, sólo a él.
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Mi primer MattMelloNear, lamento si me sale algo OoC, no domino del todo a Matt :P Aquí uno de tus egalos, Fumiis ^^
Déjenme un suspiro al viento...

miércoles, 13 de mayo de 2009

Entrega de premios~ xD [Gracias Beth *w*]

Beth me regaló unos premios, y ahora yo debo galardonar a otros blogs con ellos /me grita emocionada.

1º Publicar una entrada anunciandolo.

/me saca su teclado y publica la entradA.

2º Escribir tres desesos.

- Que mis historias algún día formen una recopilación reconocida a nivel mundial.
-Poder llegar a ser una ran ingeniera en biotecnología.
-Que mi familia sea feliz~

3ºSonreir
=D
(También me reí y se me quedaron viendo extraño x'DD)

4º Escribir lo siguiente:

Let your imagination open its wings.
¡Deja que tu imaginación abra sus alas! ¡Yeaaah!

5º Darle este premio a 6 blog mas.
1. http://funebremelancolia.blogspot.com/
2. http://leonoriginales.blogspot.com/
3. http://reflexionesbajoelagua.blogspot.com/
4. http://memoriasdeunaninfa.blogspot.com/
5. http://locurasderena.blogspot.com/
6. http://ale-whitlock.blogspot.com/

Estos son los premios:

(Blogger no me deja subir más de una imagen :( )

1. https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgYsarOun0izLbF_OcPZUt6HMT718BsFwkuPreEhopDkGIfl-kYuGrAPTIK3-SGQdl2NodTDAX9sVNekOigwG69eB3WV6k0Ablncq_jvXseZiBcPpMEEfZnYusO2nMYlpISMZiit-dWb2w/s320/Blog_de_oro1%5B1%5D.jpg
2. https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg12y_q-wyeSNkEAqOz1-dDND9taTkB9hr5MkiZ_KiNgAwiGXiZGp1TOTGE72kKXKVCtvBBpH6F-b6w4mEnuVz4NMxc5YxoG2AdMafOxWqZzqRaPh1FJ0inrT9KILaD7wqf8BBOHqA7hvJM/s1600-h/diamante_de_las_cosas_que_importan%5B1%5D.jpg
3. https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhI-m6zClmohClWg0ogKUxH3WmXoxUIINZSbq-TFDHNegh6_p2PMRqwjeyK-EXDIJf0vg3icXc_onQl6fisl_0S_3kZAypYZL-MkrajJVOaupukXTdQaDTQJcBny3YzOjPneiYDAqmFd6Xg/s1600-h/premioamigo%5B1%5D.jpg
4. https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiCyfr0vYWtct1Wa2Z4m-nLDx8j-ub7Ys4bnQlA8p8oiJHQiMyLp_LUkteMhf7CvJv5pzOM2dSCdhZY2e2lf4sYy53FUtBA8-vxJHxkpjh9PMxH9PzbK1-a0m5GOwDM4cded4s9lOeK8jKd/s1600-h/premio%5B1%5D.jpg


domingo, 10 de mayo de 2009

Besar - Death Note

Para: Retos ilustrados.
Carta: Sensaciones.
Tabla: Funciones del cuerpo / Besar.

Fandom: Death Note / No sé qué poner aquí.

Besar.

Inquietamente se paseó por su habitación. ¿Cuántas veces había soñado con ese momento?

Gruñó y golpeó el marco de la ventana con furia, ¿a quién se le ocurría besar a su peor enemigo en la soledad del living?

—A mí —dijiste lo menos audible posible golpeando lo que estuviera a tu alcance, desahogándote de la impotencia que te embriagaba al haber robado la esencia de unos labios que no te pertenecían y después haber salido corriendo—, soy un estúpido. Lo más seguro es que Matt se enterara de el pequeño ‘incidente’ y me moleste de por vida… menuda mierda, nunca debía de haberlo hecho.

Mordiste tus labios con ansiedad intentando contener la frustración que explotaba en cada una de tus neuronas, atrofiando tus sentidos y llenándote de melancolía. Ahora que lo pensabas: Near no tuvo ninguna reacción, ni siquiera retrocedió con aversión porque su enemigo le hubiera robado un beso; más bien se había quedado ahí, pasmado y mirándote de manera vacía, como cuando proponías algo al resto de la clase y a él no le interesaba.

Un rechazo indiferente, ¿qué más habías esperado? Contuviste las ganas de salir y golpearle el rostro, tal vez así encontrarías una reacción de ese rostro de piedra; también existía la posibilidad de romperle la nariz, así por lo menos haría una mueca de dolor.

—Mello —musitaron a tus espaldas, tú sólo mantuviste la vista fija en el suelo, incapaz de mirarlo directamente a los ojos y enfrentar el rechazo ante tu actitud tan extraña esa mañana. La sensación de sus cálidos y suaves labios regresó a tu memoria, recordaste su textura y su sabor, eso provocó que apretaras fuertemente los párpados, intentando contener el cúmulo de sensaciones cálidas que te embriagaron—, Mello.

Apretaste firmemente los puños hasta hacerte daño y te giraste para clavar tu mirada en la suya.

—Si vienes a humillarme más, te pediré que te guardes tus palabras —mencionaste con agresividad, haciendo crujir los nudillos—, sé perfectamente que no comprendes porqué tuve ese impulso en la mañana, y con una mierda, te pido que olvides eso o te golpearé hasta que se te olvide.

El torció sus labios en una mueca despectiva, provocando que el torbellino de recuerdos regresara a tu mente, haciendo que desearas volver a sentir la calidez de sus labios contra los tuyos. Sacudiste violentamente la cabeza, tratando de apartar esos ‘sucios’ pensamientos.

—No vengo a eso —su voz salió tan suave y monótona como siempre—, por lo menos no completamente. Humillar a las personas no me interesa en lo más mínimo, lo sabes; sin embargo sí quiero saber las razones de tu… acto.

Lo miraste con furia, mientras él se enredaba uno de sus mechones blancos en su dedo índice y sin poder soportarlo más, gritaste:
—¡¿Y a ti qué más te da la razón?! —tus nudillos se volvieron blancos—, ¡¿por qué cojones no puedes olvidarlo y ya, deja de humillarme?!

Él te miró impaciente, y actuó por primera vez en su vida, de manera impulsiva.

Se acercó lentamente a ti y unió con furia sus labios contra los tuyos, saboreándolos con impaciencia e ira. Con cada movimiento el calor aumentaba en la habitación y tú sólo pudiste responder con la misma fuerza que tu enemigo, forzándolo a abrir su boca y recorriendo con tu lengua esa húmeda cavidad, reclamándola como tuya mientras Near trataba de recuperar el control. No perderías esa batalla.

Tus labios buscaron más terreno y mordiste su lengua, arrancando se tu compañero una ligera queja. Muy a tu pesar, él rompió el contacto, tocando su boca y mirando fijamente el líquido color escarlata esparcido entre sus dedos.

—¿Por qué? —preguntaste con la respiración agitada. Near te miró monótonamente y respondió mientras se dirigía a la salida de la habitación.

—Tú no respondiste mi pregunta, ¿por qué habría de hacerlo yo?

Y la puerta se cerró con un sonoro golpe, dejándote confundido. Near nunca se permitía admitir una derrota, ¿y qué más daba? Tú conocías tu pequeña victoria y la prueba era el sabor metálico de la sangre entre tus labios.

Lo considerarías un empate esta vez.
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Dedicado a Fumiis, te quiero Esposa/incestuosa xDDD

viernes, 8 de mayo de 2009

Mi único deseo [Rozen Maiden]


Mi único deseo.

Ella sólo quería convertirse en Alice…
Se derrumbó frente a mis ojos y yo únicamente pude mirar impotente como se estrellaba contra el suelo, por una vez en mi vida, sentí el dolor anticipado de una pérdida. —¡Souseiseki! —grité desesperada mientras las lágrimas pugnaban por salir de mis ojos de plástico.

La tenía frente a mis ojos, hace unos minutos ella todavía se movía, continuaba respirando; ahora sólo era un cascarón vacío y sin vida, un cruel aviso de lo que me sucedería si el juego de Alice me alcanzaba y sufría el mismo destino que mis hermanas, ese cruel final que atrapó a Hinaichigo y a mi hermana entre sus garras mortales.

No regresará por más que lo quiera. Le dije y le reiteré que lo único que deseaba era estar a su lado, incluso si eso me llevaba a entregarle la vida a ese mini-humano tan molesto.

—¡Esa es la rosa mística de Souseiseki! —dije y corrí, corrí desesperada intentando evitar que Suigintou la obtuviera, mi hermana se quedaría a mi lado. Salté; pero era muy tarde, sólo pude mirar nuevamente la manera en la cual la primera muñeca reclamaba su premio y me quitaba las ganas de vivir.

¿Acaso mi amor no era suficiente para ti? ¿Tenías que sacrificarte para ver a padre?

‘Souseiseki, no me dejes’

Lágrimas. Llorar es lo único que soy capaz de hacer en esos momentos, aguardar a que este cruel juego termine y pueda ver nuevamente a mi hermana.

—¡Souseiseki!

Algún día, nos volveremos a ver… lucharé para traerte de vuelta y aunque las piezas de mi corazón se esparzan no dudaré ni un solo momento… te voy a encontrar y nunca me separaré de tu lado, ese es mi único deseo.
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Disfruten y mátenme.

martes, 14 de abril de 2009

Cenizas y Sal - Original.



Tema: Futurismo.
Drabble: 361 palabras (358 sin contar el título)


Cenizas y sal.


21 de diciembre del 2012.

Tus pies se hundían cada vez más mientras caminabas por el desolado sendero. Suspiraste y fijaste la mirada en el suelo, aquel camino antes cubierto de plantas, ahora se encontraba lleno de cenizas y sal.

‘El gran diluvio y la explosión del volcán’ habrían comentado los más ancianos, ‘La furia de la naturaleza’ te habría dicho cualquier persona supersticiosa.

—¿Acaso los antiguos códices tenían razón? —te preguntaste mientras intentabas encontrar rastro de humedad en el aire caliente y seco; te ahogabas a causa de la salinidad en las moléculas de oxígeno y las cenizas te raspaban la garganta.

Si las antiguas civilizaciones aztecas acertaban, ¿por qué razón la raza humana sufría tal agonía? ¿Acaso los mayas habían errado a pesar de la extraña sincronización que tuvieron con el gran Nostradamus?

Era mejor pensar en un cambio, que pensar en el fin de la era de los hombres. ‘¿En qué extraña criatura nos transformaremos después del gran terremoto?’ te preguntaste sin poder evitarlo. Curiosamente, el cuarto sol concordaba íntegramente con la vida actual: “Los hombres se transformaron en monos”

Pateaste la lava endurecida que aún se extendía sobre el valle desolado y escupiste en el suelo. La vida en los años anteriores no se podía calificar como mala después de estar viviendo tal crisis: era el paraíso que se perdía entre las tormentas de arena y los bosques áridos y secos.

Volver a esa realidad era imposible. A pesar de desearlo con todas tus fuerzas, sólo podías sentarte y esperar a que el quinto sol terminara y tu alma fuera sacrificada ante los dioses… sólo podías aguardar a que sucediera el último gran desastre, el Ollintonatiuh estaba presente: no había solamente hambre, y sed… había desesperación y agonía.

‘¿Acaso ese es nuestro cruel destino, pereceremos de una forma tan cruel?’ las incógnitas se auto-contestarían en el día decisivo, en el día en el cual el gran terremoto resquebrajara la Tierra y la hiciera mil pedazos; pero a pesar de ello, tú aún aguardabas el cambio predestinado por los mayas… la evolución del hombre en un nuevo ser, la transformación del mundo y su renacimiento.

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Bueno, aquí mi drabble. No me gustó; pero espero que sea tomado en cuenta.

Me basé en las predicciones de los mayas, Nostradamus y el calendario Azteca. La fecha es porque en ese año, los mayas y Nostradamus profetizaron un cambio en la civilización.

* Ollintonatiuh: El sol del movimiento. (Se dice que el quinto sol terminará en un gran terremoto)

Disfruten y comenten :3

lunes, 13 de abril de 2009

Prólogo - Original [¿Conoce alguien el amor?]


Para: Retos ilustrados
Carta: Amor.
Tabla: ¿Conoce alguien el amor?
Fandom: Original / Janelle&Anthony.



Prólogo.


La distancia ahí se encontraba.

Lo miraste fijamente a los ojos mientras movías los labios pronunciando esas difíciles palabras, tal fue tu vergüenza que pensaste no haber dicho nada hasta que él te contestó.

—Claro, Jane —contestó y te sonrió amablemente. Algo en tu estómago se movió inquieto, haciendo que tuvieras un mal presentimiento. ‘Esto no va a terminar bien’ te dijo tu instinto, ‘Vamos, Jane. Lo sabes, no te engañes a ti misma’ Pero decidiste hacer oídos sordos a tu voz interna.

—Anthony —dijiste y tus mejillas palidecieron en una acción contraria al rubor que debía invadirte. Esa debía ser la reacción de una chica al declararse, ruborizarse hasta la raíz del cabello y ponerse a tartamudear.

Bajaste la cabeza dejando que tu cabello castaño cubriera tu rostro, deseando que fuera una barrera para protegerte de ese chico y evitar que te sintieras débil y desprotegida. Él esperó pacientemente a que agarraras valor y tú, respiraste para recuperar tu tranquilidad anterior.

—Jane, ¿estás bien? –te había preguntado preocupado al ver que el color no regresaba a tu rostro.

—Sí, tranquilo no tardaré —musitaste y respiraste una vez más para encararlo. Tus orbes color caramelo se enfrentaron a sus ojos color chocolate puro—, Anthony, sé que es precipitado; pero me gustas.

No te dijo nada. Aguardó un momento para adquirir el valor necesario y mirarte a la cara con ojos arrepentidos.

‘Te lo dije, no terminará bien’ tragaste en seco aguardando una respuesta positiva o el rechazo que te partiría en mil pedazos.

—Jane, lo sé. Que alguien te visite en el salón continuo cada hora no es común en una amiga normal… perdóname; pero no puedo corresponderte: tengo novia, lo lamento. Aún así, prometo que seguiremos siendo amigos.

‘Lo sabía, da la vuelta y vete’; sin embargo volviste a ignorar a tu conciencia. Con todas tus fuerzas volviste a sonreír, una sonrisa hipócrita… como tú. Reprimiste las ganas de llorar y controlaste la fragilidad de tu voz para evitar que echara a perder la puesta en escena.

Si algo sabías hacer bien, eso era fingir lo contrario a lo que sientes.

—Claro, seguiremos siendo amigos, como siempre, Anthony.

Pero eran palabra soltadas al azar, letras que olvidarías tan pronto como amaneciera y recordaras su rechazo y tu ineptitud, después de todo:

‘Si no te quiere como tú quieres que te quieran, ¿qué importa que te quieran?’1

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1.- Frase de Amado Nervo.

Bueno, no es tan expresivo como quiero y le faltaba el prólogo. Disfruten ^^