sábado, 28 de noviembre de 2009

Lágrimas.




Carta: Tristeza.
Tabla: Dolor.
Fandom: Original.
Lágrimas
Ella siempre se mostraba imponente y feliz con su vestido de bodas. La sonrisa marcando sus finos labios rojos y las mejillas de porcelana llenas de rubor.

Hace veinte años, el cabello largo y ondulado se pintó de rojo para darle la bienvenida a un nuevo vestido con rubíes incrustados en sus pliegues, en las mangas y en el borde del corsé. Después de diez años más, fue cortado para que el nuevo vestido ceremonial se ciñera a su cuerpo luciendo un hermoso collar de perlas que el anterior corte no permitía mostrar.

Siempre feliz, y dándole alegría a todas esas futuras novias que, ilusionadas, la miraban para seguir su ejemplo y lucir bellas en ese precioso día; pero lamentablemente, no sería así por mucho tiempo.

Hoy, su cabello desgastado es sustituido por uno nuevo. Sus colores son cambiados para darle un aire más juvenil y encantador ante los ojos del público; los jefes han decidido que hoy será su último día en el área nupcial y será trasladada al departamento de ropa casual... le alejarán de lo que durante veinte años fue su vida.

Una lágrima resbala por su mejilla; pero, el encargado del nuevo arreglo, como todo ser humano, la ignora y sin saberlo, elimina todo rastro de ella: porque ante los ojos del hombre no siente, es solamente un maniquí más.

Una marioneta sin vida y sin corazón.
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Prometo que la tabla de tristeza será mi última depresiva —almenos eso espero—. He escrito mejores; pero ando en un tiempo de nueva mentalización.

sábado, 5 de septiembre de 2009

Silencio.


Notas: Dedicado a Sandritah de cemzoo por soportarme mientras lo escribía xP


Silencio carmesí.


La pequeña lloriqueaba constantemente mientras cerraba sus manitas blancas en un par de puños. En el suelo, un niño jugueteaba con un avión de plástico realizando el sonido de las turbinas con sus rosados labios un poco más alto de lo normal, tratando de que superaran a los gemidos de su hermana.

Pero mientras más fuerte lo hacía, ella también lloraba con más ganas.

—¡Jeremy! —gritó su madre—, trata de tranquilizar a Lucía en lo que preparo la comida.

Pero él sólo cerró los ojos y aumentó el volumen de su juego, pensando inocentemente que ella guardaría silencio pronto.

La niña volvió a llorar más fuerte.

El pequeño se levantó y acomodó sus cabellos negros para después acercarse a ella pasivamente, pensando en la forma más rápida y adecuada de silenciarla antes de que su madre lo retara.

—Lucía, deja de llorar o mamá se molestará conmigo —musitó mientras mecía la cuna para así tranquilizarla un poco. Nada, ella siguió sollozando sin prestarle atención, moviéndose frenéticamente y haciendo pucheros.

Intentó aumentar la velocidad con la que la arrullaba, pero seguía llorando como si la vida se le fuera en ello, taladrándole los oídos e interrumpiendo el único rato de juegos a ‘solas’ son el que contaba.

—¡Jeremy! —vociferó nuevamente su madre—. ¡Tranquilízala, por favor, no la alteres más!

Y el pequeño la intentó silenciar nuevamente, haciendo caritas medianamente graciosas, pero con una mueca de fastidio pintada en los labios.

—¡Jeremy, que la calles de una vez!

Y eso hizo. Su madre no podía preveer que su hijo tomaría de manera literal la palabra ‘callar’ y actuaría de manera impulsiva, como todo niño de seis años cuando le dicen que vaya por la pelota más brillante y él obedece gustoso.

La pequeña fue silenciada poco antes de que su madre entrara a la habitación, y entre un estruendoso grito de horror, los platos de sopa caliente que llevaba entre las manos se hicieran añicos en el suelo.

—Listo, mamá… la he callado —musitó sentándose nuevamente en el suelo, haciendo con la boca un sonido de turbinas y moviendo graciosamente entre sus dedos el pequeño avión ensangrentado.

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¿Gustan dejar un suspiro al viento?

martes, 28 de julio de 2009

Leal.



Leal.
Él estuvo junto a ella durante todo ese tiempo… su cabello sedoso y de color negro, sus ojos color café caramelo que tanto la cautivaban. Amanda adoraba los besos que le brindaba durante las noches, a pesar de que se lo reprochaba diciendo palabras parcialmente hirientes y terminando entre risas para caer rendida y dormir junto a su compañero y amigo; pero ahora no era así.
Atado en ese lúgubre lugar y rodeado de diversos aparatos médicos, con la vida huyendo de su débil cuerpo y los lamentos de agonizante dolor escapando de sus labios, así se le ve en estos momentos.
—Tranquilo, no llores —repetía incesantemente mientras lo observaba, manteniendo la vista fija en sus ojos tristes. Acarició su melena negra, deleitándose por la suavidad de cada uno de sus cabellos—. Estoy contigo y no me iré.
Y le sonrió melancólicamente, presionando los dedos contra la palma de su mano y haciéndose daño… cuánta impotencia cabe en una persona cuando sabe que su mejor amigo morirá; cuánto dolor perfora su alma al separarse del único ser que le fue leal en toda su vida.Una mirada, una sonrisa y un silencioso adiós.
El no poder haber llegado a tiempo para detener ese auto y evitar que su amigo corriera a la carretera… ella corriendo a través del parque; él llegando a la mitad de la acera y recibiendo el impacto que casi acaba con su vida: pero en lugar de eso lo dejó agonizante y con la cadera rota.
La puerta se abre y el imperecedero olor a muerte impregna la habitación provocando que rompiera en llanto y tratara de aferrarse a su lugar para no encarar lo que vendría ahora.
—Señorita Sanders… ya es hora —el hombre vestido con la bata blanca dijo, ella sujetó la silla y se acercó nuevamente a uno de sus seres más queridos, tratando de evitar lastimarlo más. Se inclinó sobre la mesa y depositó un cálido beso en su frente, tratando de no mojarlo mucho con sus lágrimas y recibiendo los húmedos besos de ese ser al que quería tanto—. Creo que es mejor que espere afuera.
—No —replicó firmemente—, quiero acompañarlo hasta el final. No voy a dejarlo solo y menos en éstos momentos.—Está bien, esté tranquila… no va a sentir dolor —Amanda volvió a romper en llanto ruidosamente mientras el hombre llenaba una jeringa e inyectaba el líquido color cereza por la intravenosa.
Él la miró agradecido, como diciendo ‘Adiós y gracias… te amo por haber estado a mi lado’ mientras cerraba los ojos de manera lenta y fatigada, respirando con normalidad.
—Adiós… amigo.
Un instante de titubeo en su corazón y dos segundos después su amigo, su compañero y el ser al cual quería con toda su alma no respiraba: Su perro, Max… había dejado de sufrir.
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Dedicado a mi fallecido perrito Max —de sólo siete años—. Te quiero hermoso y espero que estés bien.

(Por alguna razón no puedo editar los espacios... disculpen la mala presentación ._.)

miércoles, 10 de junio de 2009

Grande [Original]

Carta: Retos sueltos.
Tabla: Sólo una muñeca.
Fandom: Original.
Grande.

Melanie siempre fue una chica dulce y tierna, sobre todo cuando, a la edad de seis años, su padrino le regaló una muñeca de cabello rojo y bucles perfectos al igual que su pequeña carita de plástico y sus preciosos ojos verdes. Ellas eran como hermanas, a pesar de que ese juguete era plástico inanimado, la niña la trataba como si estuviera viva; adoraba cuando la gente decía que ella y su cabello rojo peinado en caireles se parecía mucho a su muñeca perfecta, por lo cual: si su dueña se vestía de azul… ¡adelante!, la pequeña muñeca no desentonaría y en poco tiempo tendría puesto un precioso vestido color celeste; sin embargo, la niña pequeña creció.

A pesar de que ella ahora tenía ocho años, seguía con su juguete en brazos. Amanda, así se llamaba su muñeca, ¡oh, su preciosa muñeca! Amaba arrancar las miradas de envidia de las chicas del colegio al tener tan magnífica obra de arte bajo su control… pero como era previsto, la niña siguió creciendo. A la edad de once años, su vida dio un giro drástico.

Ella seguía teniendo a Amanda y sus bucles rojizos como única compañía, no tenía amigas y jugaba siempre con esa muñeca, esa hermosa muñeca, esa estúpida muñeca. Su madre la encontró abstraída en su pequeño mundo perfecto, en donde su querida Amanda junto a ella jugarían por siempre. Eso a su progenitora la trastornó y un día terminó por decirle unas cuantas cosas; palabras sin sentido para cualquier persona normal, pero para su hija eran palabras hirientes.

—Melanie —dijo su madre con una voz firme—, deja esa muñeca.

Los ojos de la niña se desenfocaron, como si la mujer frente a ella acabara de cometer una blasfemia.

—Pero… pero, madre. Amanda y yo somos amigas —susurró con los ojos llenos de lágrimas—, las amigas no se abandonan.

—Maldición, Melanie. ¡Deja esa maldita muñeca!

Y Amanda salió volando de sus manos, rasgando su bonito vestido color azul y desacomodando sus cabellos rojos… ese juguete era sólo una muñeca inanimada, plástico que pronto se pudriría en el desagüe a pesar de los gritos de protesta de la pequeña. Esa maldita muñeca que tenía mas poder sobre toda niña pequeña que su propia madre.
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Eso fue lo que salió. Déjenme un suspiro al viento ^^

viernes, 29 de mayo de 2009

Inestabilidad emocional [Original]

Para: Retos ilustrados
Carta: Sólo para Originales.
Tabla: Abstinencia.
Fandom: Original / Soledad&Su instinto suicida.

Cinco semanas sin sexo.


Mis manos recorren mi vientre, topándose con las cicatrices aún resaltando sobre mi piel color crema.

¿Dónde y con quién estás? ¿Acaso estar conmigo no te resulta del todo satisfactorio?

Recorro con una suavidad pecaminosa, intentando desesperadamente imitar tu tacto áspero y frío, tratando de sentirme querida, deseada y amada.

Llevo cinco semanas sin sexo. Hace treinta y cinco días que no me tocas, que no me acaricias, que no me besas ni nos fundimos en uno solo… una eternidad para mí; y sin embargo aún supongo que es una alivio para tu mente y tu vida mantenerme alejada, evitar tener grabado en el cuello y la solapa de la camisa “Hoy me acosté con Soledad” cuando tu mujercita te armaba una escena de celos, debí suponerlo desde el inicio, sólo soy la otra.

Aquella que hace que disfrutes los placeres prohibidos, que te libra de la soledad cuando tu mujer ya no te soporta; aquella jovencita universitaria que mandó por el caño sus estudios por vivir una aventura con un hombre diez años mayor que ella… la inútil, la estúpida, la utilizada, la cualquiera.

Ya llevo cinco semanas soportando el tormento de no haber sido tocada por ningún hombre.

Sí, días interminables y noches de llanto infinito… treinta y cinco días de abandono y abstinencia de mi droga, de tu cuerpo… de ti.
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Aquí 'Cinco semanas sin sexo' Está muy extraño... pero no me apetece hablar de un tema de esta índole :P
¿Me dejan un suspiro al viento?

jueves, 28 de mayo de 2009

Mi obsesión [Death Note]


Para: Retos ilustrados.
Carta: Canciones.

Tabla: Cinema Bizarre / My obssesion.
Fandom: Death Note / LxMisa [Crack]


Disclaimer: Death Note no me pertenece.

Este fic va dedicado a Usa, espero que no te moleste que esté un poquitín OoC Lo escribí con todo mi amor ^^ El fic fue inspirado en la canción de 'My obssesion' de Cinema Bizarre. Disfruten

'You're my obsession, my fetish, my religion. My confusion,my confession: The one I want tonight. You are my obsession, the question and conclusion. You are,you are,you are: My fetish you are.'

'Tú eres mi obsesión. Mi mania, mi religion, mi confusión, mi confesión: Lo único que quiero esta noche. Tú eres mi obsesión, la pregunta y la conclusión. Tú eres, tú eres, tú eres: mi manía eres tú.'

Mi obsesión.

Él observó el monitor fijamente, como todos los días, intentando encontrar algún indicio de que Misa era culpable: Nada. Ella continuaba rehusándose a admitir su identidad, continuaba sin ser capaz de decir que ella era el segundo Kira.

Con sus manos sujetó una de las últimas cerezas que retaban en su plato, y continuó mirándola.

¿Cuántos secretos se escondían detrás de aquél torrente de maquillaje? ¿En verdad una persona tan tonta y superficial podía ser un asesino?

No lo sabía, y si Amane era inocente no le interesaría. La seguiría viendo por los monitores, memorizando cada uno de sus movimientos y continuaría tratando de sacar algún tipo de conclusión acerca de sus verdaderas intenciones y los planes futuros de Light.

—Ryuzaki —musitó Light mientras observaba los monitores que mostraban a una Misa mirando televisión de manera desenfadada—, creo que ella no tiene nada que ver. No ha dado indicios de estar conectada con los asesinatos y…

—Light —replicó L y terminó de hacer un nudo con el palito de la cereza—, dudo mucho que mis sospechas disminuyan, puede ser que ella sólo esté actuando.

La mirada del joven Yagami se mostró confundida, ante eso, Ryuzaki continuó devorando sus pequeñas frutas rojizas.

—A lo que me refiero, es que el segundo Kira no se dará a conocer tan pronto…

Y continuó mirando el monitor, vigilando cada movimiento de la modelo. Misa se había vuelto todo lo que él deseaba mirar por las noches, las preguntas y las concusiones que necesitaba estaban todas en ella.

Sin siquiera imaginarlo, Amane Misa se había vuelto su obsesión.


-Fin-

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Aquí mi reto y mi regalo. Espero que no sea trampa xP

Déjenme un suspiro al viento ^^

viernes, 22 de mayo de 2009

Mirar [Death Note]


Carta: Sensaciones.
Tabla: Funciones del cuerpo / Mirar.
Fandom: Death Note / MattMelloNear [Yaoi]
Mirar.
[NearMelloMatt]
Vistazos recurrentes, sus ojos lo buscaban cada vez que podían encontrarlo, intentando no mantener la mirada fija en un mismo lugar por demasiado tiempo… eso podía causarle problemas con su compañero de habitación. ‘Sí, claro’ pensó Mello mientras entre sus dientes una barra de chocolate se resquebrajaba dejando un halo de dulzura cuando se derritió dentro de su boca.

Entonces lo volvió a mirar.

—¡Oye, Mello! —se escuchó que Matt vociferó desde su cama mientras apagaba su videojuego—, ¿qué tanto miras?

Él sólo chasqueó la lengua en un gesto desdeñoso y lo miró con vergüenza bien disimulada. El pelirrojo lo había pescado mirando a Near todo el tiempo. Maldijo en voz relativamente baja a su suerte y clavó sus profundos ojos en el rostro de Matt.

—Nada —y volvió a mirarlo através de la ventana. Era extraño ver al pequeño chico de cabellos blancos en el patio. Se encontraba sentado bajo un frondoso árbol, y parecía estar bastante molesto.

Reprimió una sonora carcajada para evitar que su amigo siguiera con las preguntas. El ver a Near tan mosqueado en el patio, le hizo suponer que Roger seguramente lo reprendió por estar todo el día encerrado y no ‘socializar’ con los demás niños del orfanato; claro que Mello pensó que su rival lo que menos quería era hablar con alguno de los otros chicos de la Wammy’s house.

—Joder, Mello —volvió a gritar su compañero con impaciencia—, ¿qué mierda es lo que miras tanto?

Matt se levantó de golpe e intentó echar un vistazo por la ventana, lo cual Mello pretendió evitar. Con furia, el chico pelirrojo se rindió y fue a sentarse nuevamente a su cama, mirando con furia a su mejor amigo.

—Consíguete un psiquiatra, que eso de quedarte viendo ‘Nada’ por la ventana no es norma —musitó con furia y prendió nuevamente su consola portátil ignorándolo.

Mello no lo tomó mucho en cuenta y volvió a echar un vistazo a la ventana, antes de levantarse y caminar hacia la salida de la habitación. Le parecía muy tentadora la idea de molestar a Near mientras estaba enojado, la reacción que podría cruzar por su monótono rostro rogaba ser descubierta.

El rubio salió corriendo con una risilla mal disimulada, y Matt lo miró alejarse.

—¿Hasta cuando abrirás los ojos y dejarás de mirar a una persona que no te mirará jamás? —musitó y apagó la consola para dirigirse a la ventana. Fijó la vista en la figura de Mello y Near bajo aquél árbol... y lo miró, porque a pesar de que Matt no era el blanco de las miradas furtivas de su amigo, aún conservaba la esperanza de que por azares del destino, Mello dejara de observar a Near y lo mirara a él, sólo a él.
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Mi primer MattMelloNear, lamento si me sale algo OoC, no domino del todo a Matt :P Aquí uno de tus egalos, Fumiis ^^
Déjenme un suspiro al viento...

miércoles, 13 de mayo de 2009

Entrega de premios~ xD [Gracias Beth *w*]

Beth me regaló unos premios, y ahora yo debo galardonar a otros blogs con ellos /me grita emocionada.

1º Publicar una entrada anunciandolo.

/me saca su teclado y publica la entradA.

2º Escribir tres desesos.

- Que mis historias algún día formen una recopilación reconocida a nivel mundial.
-Poder llegar a ser una ran ingeniera en biotecnología.
-Que mi familia sea feliz~

3ºSonreir
=D
(También me reí y se me quedaron viendo extraño x'DD)

4º Escribir lo siguiente:

Let your imagination open its wings.
¡Deja que tu imaginación abra sus alas! ¡Yeaaah!

5º Darle este premio a 6 blog mas.
1. http://funebremelancolia.blogspot.com/
2. http://leonoriginales.blogspot.com/
3. http://reflexionesbajoelagua.blogspot.com/
4. http://memoriasdeunaninfa.blogspot.com/
5. http://locurasderena.blogspot.com/
6. http://ale-whitlock.blogspot.com/

Estos son los premios:

(Blogger no me deja subir más de una imagen :( )

1. http://4.bp.blogspot.com/_i6LR92cfxGY/Sggq1X94UuI/AAAAAAAAACs/BrzuvirG1bQ/s320/Blog_de_oro1%5B1%5D.jpg
2. http://2.bp.blogspot.com/_nfRoUVUIfM8/SgrwsBpZOdI/AAAAAAAAADk/_vmEuZZ_opw/s1600-h/diamante_de_las_cosas_que_importan%5B1%5D.jpg
3. http://2.bp.blogspot.com/_nfRoUVUIfM8/SgrwsINpsnI/AAAAAAAAADc/gUXmpgFMv_g/s1600-h/premioamigo%5B1%5D.jpg
4. http://1.bp.blogspot.com/_nfRoUVUIfM8/Sgrxlt1KykI/AAAAAAAAADs/dF3Vyx2oYJI/s1600-h/premio%5B1%5D.jpg


domingo, 10 de mayo de 2009

Besar - Death Note

Para: Retos ilustrados.
Carta: Sensaciones.
Tabla: Funciones del cuerpo / Besar.

Fandom: Death Note / No sé qué poner aquí.

Besar.

Inquietamente se paseó por su habitación. ¿Cuántas veces había soñado con ese momento?

Gruñó y golpeó el marco de la ventana con furia, ¿a quién se le ocurría besar a su peor enemigo en la soledad del living?

—A mí —dijiste lo menos audible posible golpeando lo que estuviera a tu alcance, desahogándote de la impotencia que te embriagaba al haber robado la esencia de unos labios que no te pertenecían y después haber salido corriendo—, soy un estúpido. Lo más seguro es que Matt se enterara de el pequeño ‘incidente’ y me moleste de por vida… menuda mierda, nunca debía de haberlo hecho.

Mordiste tus labios con ansiedad intentando contener la frustración que explotaba en cada una de tus neuronas, atrofiando tus sentidos y llenándote de melancolía. Ahora que lo pensabas: Near no tuvo ninguna reacción, ni siquiera retrocedió con aversión porque su enemigo le hubiera robado un beso; más bien se había quedado ahí, pasmado y mirándote de manera vacía, como cuando proponías algo al resto de la clase y a él no le interesaba.

Un rechazo indiferente, ¿qué más habías esperado? Contuviste las ganas de salir y golpearle el rostro, tal vez así encontrarías una reacción de ese rostro de piedra; también existía la posibilidad de romperle la nariz, así por lo menos haría una mueca de dolor.

—Mello —musitaron a tus espaldas, tú sólo mantuviste la vista fija en el suelo, incapaz de mirarlo directamente a los ojos y enfrentar el rechazo ante tu actitud tan extraña esa mañana. La sensación de sus cálidos y suaves labios regresó a tu memoria, recordaste su textura y su sabor, eso provocó que apretaras fuertemente los párpados, intentando contener el cúmulo de sensaciones cálidas que te embriagaron—, Mello.

Apretaste firmemente los puños hasta hacerte daño y te giraste para clavar tu mirada en la suya.

—Si vienes a humillarme más, te pediré que te guardes tus palabras —mencionaste con agresividad, haciendo crujir los nudillos—, sé perfectamente que no comprendes porqué tuve ese impulso en la mañana, y con una mierda, te pido que olvides eso o te golpearé hasta que se te olvide.

El torció sus labios en una mueca despectiva, provocando que el torbellino de recuerdos regresara a tu mente, haciendo que desearas volver a sentir la calidez de sus labios contra los tuyos. Sacudiste violentamente la cabeza, tratando de apartar esos ‘sucios’ pensamientos.

—No vengo a eso —su voz salió tan suave y monótona como siempre—, por lo menos no completamente. Humillar a las personas no me interesa en lo más mínimo, lo sabes; sin embargo sí quiero saber las razones de tu… acto.

Lo miraste con furia, mientras él se enredaba uno de sus mechones blancos en su dedo índice y sin poder soportarlo más, gritaste:
—¡¿Y a ti qué más te da la razón?! —tus nudillos se volvieron blancos—, ¡¿por qué cojones no puedes olvidarlo y ya, deja de humillarme?!

Él te miró impaciente, y actuó por primera vez en su vida, de manera impulsiva.

Se acercó lentamente a ti y unió con furia sus labios contra los tuyos, saboreándolos con impaciencia e ira. Con cada movimiento el calor aumentaba en la habitación y tú sólo pudiste responder con la misma fuerza que tu enemigo, forzándolo a abrir su boca y recorriendo con tu lengua esa húmeda cavidad, reclamándola como tuya mientras Near trataba de recuperar el control. No perderías esa batalla.

Tus labios buscaron más terreno y mordiste su lengua, arrancando se tu compañero una ligera queja. Muy a tu pesar, él rompió el contacto, tocando su boca y mirando fijamente el líquido color escarlata esparcido entre sus dedos.

—¿Por qué? —preguntaste con la respiración agitada. Near te miró monótonamente y respondió mientras se dirigía a la salida de la habitación.

—Tú no respondiste mi pregunta, ¿por qué habría de hacerlo yo?

Y la puerta se cerró con un sonoro golpe, dejándote confundido. Near nunca se permitía admitir una derrota, ¿y qué más daba? Tú conocías tu pequeña victoria y la prueba era el sabor metálico de la sangre entre tus labios.

Lo considerarías un empate esta vez.
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Dedicado a Fumiis, te quiero Esposa/incestuosa xDDD

viernes, 8 de mayo de 2009

Mi único deseo [Rozen Maiden]


Mi único deseo.

Ella sólo quería convertirse en Alice…
Se derrumbó frente a mis ojos y yo únicamente pude mirar impotente como se estrellaba contra el suelo, por una vez en mi vida, sentí el dolor anticipado de una pérdida. —¡Souseiseki! —grité desesperada mientras las lágrimas pugnaban por salir de mis ojos de plástico.

La tenía frente a mis ojos, hace unos minutos ella todavía se movía, continuaba respirando; ahora sólo era un cascarón vacío y sin vida, un cruel aviso de lo que me sucedería si el juego de Alice me alcanzaba y sufría el mismo destino que mis hermanas, ese cruel final que atrapó a Hinaichigo y a mi hermana entre sus garras mortales.

No regresará por más que lo quiera. Le dije y le reiteré que lo único que deseaba era estar a su lado, incluso si eso me llevaba a entregarle la vida a ese mini-humano tan molesto.

—¡Esa es la rosa mística de Souseiseki! —dije y corrí, corrí desesperada intentando evitar que Suigintou la obtuviera, mi hermana se quedaría a mi lado. Salté; pero era muy tarde, sólo pude mirar nuevamente la manera en la cual la primera muñeca reclamaba su premio y me quitaba las ganas de vivir.

¿Acaso mi amor no era suficiente para ti? ¿Tenías que sacrificarte para ver a padre?

‘Souseiseki, no me dejes’

Lágrimas. Llorar es lo único que soy capaz de hacer en esos momentos, aguardar a que este cruel juego termine y pueda ver nuevamente a mi hermana.

—¡Souseiseki!

Algún día, nos volveremos a ver… lucharé para traerte de vuelta y aunque las piezas de mi corazón se esparzan no dudaré ni un solo momento… te voy a encontrar y nunca me separaré de tu lado, ese es mi único deseo.
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Disfruten y mátenme.

martes, 14 de abril de 2009

Cenizas y Sal - Original.



Tema: Futurismo.
Drabble: 361 palabras (358 sin contar el título)


Cenizas y sal.


21 de diciembre del 2012.

Tus pies se hundían cada vez más mientras caminabas por el desolado sendero. Suspiraste y fijaste la mirada en el suelo, aquel camino antes cubierto de plantas, ahora se encontraba lleno de cenizas y sal.

‘El gran diluvio y la explosión del volcán’ habrían comentado los más ancianos, ‘La furia de la naturaleza’ te habría dicho cualquier persona supersticiosa.

—¿Acaso los antiguos códices tenían razón? —te preguntaste mientras intentabas encontrar rastro de humedad en el aire caliente y seco; te ahogabas a causa de la salinidad en las moléculas de oxígeno y las cenizas te raspaban la garganta.

Si las antiguas civilizaciones aztecas acertaban, ¿por qué razón la raza humana sufría tal agonía? ¿Acaso los mayas habían errado a pesar de la extraña sincronización que tuvieron con el gran Nostradamus?

Era mejor pensar en un cambio, que pensar en el fin de la era de los hombres. ‘¿En qué extraña criatura nos transformaremos después del gran terremoto?’ te preguntaste sin poder evitarlo. Curiosamente, el cuarto sol concordaba íntegramente con la vida actual: “Los hombres se transformaron en monos”

Pateaste la lava endurecida que aún se extendía sobre el valle desolado y escupiste en el suelo. La vida en los años anteriores no se podía calificar como mala después de estar viviendo tal crisis: era el paraíso que se perdía entre las tormentas de arena y los bosques áridos y secos.

Volver a esa realidad era imposible. A pesar de desearlo con todas tus fuerzas, sólo podías sentarte y esperar a que el quinto sol terminara y tu alma fuera sacrificada ante los dioses… sólo podías aguardar a que sucediera el último gran desastre, el Ollintonatiuh estaba presente: no había solamente hambre, y sed… había desesperación y agonía.

‘¿Acaso ese es nuestro cruel destino, pereceremos de una forma tan cruel?’ las incógnitas se auto-contestarían en el día decisivo, en el día en el cual el gran terremoto resquebrajara la Tierra y la hiciera mil pedazos; pero a pesar de ello, tú aún aguardabas el cambio predestinado por los mayas… la evolución del hombre en un nuevo ser, la transformación del mundo y su renacimiento.

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Bueno, aquí mi drabble. No me gustó; pero espero que sea tomado en cuenta.

Me basé en las predicciones de los mayas, Nostradamus y el calendario Azteca. La fecha es porque en ese año, los mayas y Nostradamus profetizaron un cambio en la civilización.

* Ollintonatiuh: El sol del movimiento. (Se dice que el quinto sol terminará en un gran terremoto)

Disfruten y comenten :3

lunes, 13 de abril de 2009

Prólogo - Original [¿Conoce alguien el amor?]


Para: Retos ilustrados
Carta: Amor.
Tabla: ¿Conoce alguien el amor?
Fandom: Original / Janelle&Anthony.



Prólogo.


La distancia ahí se encontraba.

Lo miraste fijamente a los ojos mientras movías los labios pronunciando esas difíciles palabras, tal fue tu vergüenza que pensaste no haber dicho nada hasta que él te contestó.

—Claro, Jane —contestó y te sonrió amablemente. Algo en tu estómago se movió inquieto, haciendo que tuvieras un mal presentimiento. ‘Esto no va a terminar bien’ te dijo tu instinto, ‘Vamos, Jane. Lo sabes, no te engañes a ti misma’ Pero decidiste hacer oídos sordos a tu voz interna.

—Anthony —dijiste y tus mejillas palidecieron en una acción contraria al rubor que debía invadirte. Esa debía ser la reacción de una chica al declararse, ruborizarse hasta la raíz del cabello y ponerse a tartamudear.

Bajaste la cabeza dejando que tu cabello castaño cubriera tu rostro, deseando que fuera una barrera para protegerte de ese chico y evitar que te sintieras débil y desprotegida. Él esperó pacientemente a que agarraras valor y tú, respiraste para recuperar tu tranquilidad anterior.

—Jane, ¿estás bien? –te había preguntado preocupado al ver que el color no regresaba a tu rostro.

—Sí, tranquilo no tardaré —musitaste y respiraste una vez más para encararlo. Tus orbes color caramelo se enfrentaron a sus ojos color chocolate puro—, Anthony, sé que es precipitado; pero me gustas.

No te dijo nada. Aguardó un momento para adquirir el valor necesario y mirarte a la cara con ojos arrepentidos.

‘Te lo dije, no terminará bien’ tragaste en seco aguardando una respuesta positiva o el rechazo que te partiría en mil pedazos.

—Jane, lo sé. Que alguien te visite en el salón continuo cada hora no es común en una amiga normal… perdóname; pero no puedo corresponderte: tengo novia, lo lamento. Aún así, prometo que seguiremos siendo amigos.

‘Lo sabía, da la vuelta y vete’; sin embargo volviste a ignorar a tu conciencia. Con todas tus fuerzas volviste a sonreír, una sonrisa hipócrita… como tú. Reprimiste las ganas de llorar y controlaste la fragilidad de tu voz para evitar que echara a perder la puesta en escena.

Si algo sabías hacer bien, eso era fingir lo contrario a lo que sientes.

—Claro, seguiremos siendo amigos, como siempre, Anthony.

Pero eran palabra soltadas al azar, letras que olvidarías tan pronto como amaneciera y recordaras su rechazo y tu ineptitud, después de todo:

‘Si no te quiere como tú quieres que te quieran, ¿qué importa que te quieran?’1

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1.- Frase de Amado Nervo.

Bueno, no es tan expresivo como quiero y le faltaba el prólogo. Disfruten ^^

jueves, 9 de abril de 2009

¿Algo entre nosotros? - Naruto.


Carta: Retos sueltos.
Tabla: ¿Algo entre nosotros?
Fandom: Naruto [NejiTen]

¿Algo entre nosotros?

Sucedió tan rápido.

Intercambiamos una mirada y de pronto, él ya me tenía volando entre las nubes. Fue tan inesperado y drástico que no sé cómo sucedió, en tan sólo unos instantes ya me encontraba hipnotizada, aturdida y desorientada por una persona.

¿Acaso existe alguna explicación lógica para lo que siento?

No. Y si la hay, dudo poder encontrarla algún día. Me canso de soñar despierta y anhelar algo imposible, todo lo admirable que eres y lo patética que soy son totalmente incompatibles.

Aún sabiendo que nuestra naturaleza no se podía unir en una sola, sigo pensando que en algunos momentos mostraste aprecio por mí, necesidad de tenerme a tu lado y sentir que te apoyaba incondicionalmente. No eras la clase de chico que jugaba con su chica a besarse através de una pared. Tu silencio vale más que mil palabras, por lo menos para mí; eso me lleva a una duda existencial:

‘Neji, ¿hay algo entre nosotros?’

Algo que no sea compañerismo, camaradería, amistad… ese ‘algo’ que haga que mi existencia tenga aún más significado, que guíe mis pasos através del abismo, que me una más a ti.

Que me de seguridad, que me de esperanzas, porque eso eres tú para mí: la luz al final del túnel.

Mi vida, y mi razón de ser.
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Puaj, me quedó muy rosa. Sin más, disfruten y dejen pastelitos :P

miércoles, 1 de abril de 2009

Sangre tibia - Original.

Para: Retos ilustrados
Carta: Oscurismo
Tabla: Sangre, suicidio y muerte / Placer.
Fandom: Original / No sé qué poner aquí.



Sangre tibia.


Corrías por aquel desierto callejón.

Tus sandalias golpeaban el suelo con un sonido hueco, resonando ante el húmedo pavimento. Huías desesperada, tratando de no tropezar a causa de la lluvia, aferrándote al crucifijo que colgaba de tu cuello.

—¡Aléjate! —gritaste aterrada. Continuaste tu trayecto desesperada, sólo querías alejarte de aquello que te perseguía y acorralaba cada vez que creías encontrar la salida.

Corriste hasta la catedral de tu ciudad, refugiándote entre sus paredes empedradas y la decoración churrigueresca; por más que lo deseara él no te atraparía allí, o por lo menos eso creías… que equivocación la tuya.

Con una elegancia magistral atravesó las puertas de la iglesia. No mostró dolor ni contradicción cuando se postró frente a la imagen de cristo crucificado, sólo te sonrió con el deseo refulgiendo en sus ojos negros.

—¿Creyó que podría huir de mí, madame? —inquirió dando a conocer su acento francés. Retrocediste alarmada cuando mostró su dentadura blanca y afilada.

—¡No, aléjese! —gritaste y sujetaste la cruz que traías para protegerte. Al ver tal acto, tu perseguidor se relamió los labios en anticipación de algo que tú no permitirías.

Con agraciados movimientos se acercó a ti, hipnotizándote con esos enigmáticos ojos oscuros. Sin perder tiempo, colocó su pálida y fría mano sobre tu garganta. La sangre palpitó estruendosamente ante su gélido contacto.

—¡No! —replicaste pero era tarde. Sus blancos dientes se clavaron en tu cuello, destazado la piel y el músculo al contacto, bebiendo tu sangre tibia con devoción.

Él te arrancaba la vida con cada gota de su sangre que consumía, sangre tibia, sí y eso le causaba satisfacción. Tus párpados comenzaron a cerrarse a causa de la limitada actividad vital.

Morirías de manera indigna, en la casa de Dios y sin una gota de sangre en tu cuerpo. Así es regida la cadena alimenticia: La supervivencia del más fuerte, y en este caso, tú eras la pobre cebra y aquél hombre era el león… ¿Patético, no?

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Aquí el último reto de ésta tabla. Disfruten. Y no, esta vez fue mi idea, no la tuya, Emmanuel :P

martes, 31 de marzo de 2009

Placer - Original.


Carta: Oscurismo
Tabla: Sangre, suicidio y muerte / Placer.
Fandom: Original / No sé qué poner aquí.
Advertencias: Escenas de violencia explícita, extirpación de órganos de manera no tan detallada. Sensibles, go home.


Placer.


Sus gritos se ahogaban mientras hundías fieramente el cuchillo en su garganta, proporcionándole una estocada cada vez que intentaba huir.

‘Uno, dos, tres’ contabas mentalmente, sintiendo su débil cuerpecillo retorcerse por el sufrimiento, ‘Cuatro, cinco, seis’; pero a pesar de tantos cortes, aún seguía con vida.

‘Muérete de una buena vez’ —pensaste mientras en un impulso arrancaste sus cuerdas bucales. Una a una salían de su destazada garganta, agitándose como los resortes, con una textura tibia y flexible. Comenzaste a reír cuando la ultima fue arrancada de su cuerpo.

Aún no terminabas, ella debía sufrir al igual que su amante; sin embargo, agonizaría más que ese miserable. No le causarías una muerte rápida como a aquél, no coitarías su pecho y le arrancarías todas las vísceras que tenías a merced: ella merecía algo peor.

Seguiste palpando los restos de su garganta.

Ella tenía los ojos en blanco y la sangre salía a borbotones de sus labios, necesitabas apresurarte o su vida se consumiría mucho antes de que empezara la verdadera diversión. Con una sonrisa de placer introdujiste tu mano por su garganta, llegando a su boca y sujetando su lengua; la estiraste y jugueteando con el cuchillo la cortaste de tajo. No gritó.

Tu rostro se descompuso en una mueca de disgusto al no obtener la reacción deseada, necesitabas verla retorcerse en agonía, que gritara a pesar de no tener con qué emitir sonido alguno, no querías que se convulsionara de manera aburrida… Eso le quitaba la diversión.

Trasladaste el cuchillo a su pecho y rompiste sus ropas. Le sonreías ‘amablemente’ a ese rostro pálido y manchado en sangre, sin importarte que se acabara pronto, realizaste una incisión a la altura de las costillas.

—Ya se volvió aburrido —musitas con somnolencia. Tu juguete no reaccionaba como le decías, salió defectuoso y era mejor destruir la mercancía—, adiós… mi amore.

Clavaste con vehemencia le cuchillo y destrozaste la caja torácica. Te abriste paso entre los huesos astillados y comenzaste a arrancar todo lo que pudieras alcanzar.

‘Pulmones, estómago, hígado, corazón’ uno a uno los órganos vitales fueron extirpados con el sonido de tela rasgándose. La sangre se deslizaba entre tus manos como la misma gloria, causando en ti la reacción que provocaría el vino en un alcohólico, o el crack en un drogadicto.

Placer. Eso te causaba ver la vida de aquella esfumándose entre tus manos… Placer, un pecaminoso sentimiento de satisfacción se extendía por tu cuerpo al vengarte de la que te engañó: Placer, sí. Un placer enfermizo que palpitaba por tu torrente sanguíneo, el deseo de que pagara todas sus faltas, el deseo de que no volviera a burlarse de ti; por ello le arrancaste los labios cuando la vida la abandonó por completo, para que no volviera a sonreír con tal cinismo, para que sus labios fueran tuyos nada más.
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Seh, raro; sin embargo me gustó... ya saben, de 'pastelitos' me alimento :P

sábado, 28 de marzo de 2009

Eremofobia - Original.


Para: Retos ilustrados.
Carta: Sólo para originales.
Tabla: Miedos 1° y 2°
Fandom: Original / Melancolía.
La soledad te mata.
(Eremofobia)


Los sonidos eran terroríficos.

Incluso el sonido de las ramas golpear contra el cristal te asustaba. No estaba a tu madre, tu hermano había salido con sus amigos, y tu padre… tu padre lo más seguro es que esté revolcándose con otra de sus mujeres.

No había nadie en ese solitario y lúgubre lugar, sólo te encontrabas tú.

Abandonado en la inmensidad de la habitación, con las luces apagadas y una interminable falta de sonidos.

Oh, hermosa soledad que te carcome el alma lentamente. Incentivándote a llegar lentamente a la demencia, asechándote y llenándote de una sensación interminable de vacío… Así se siente la soledad: vacía, seca, muerta. Te quita las ganas de seguir viviendo.

Te llena de ganas de arrancarte los tímpanos, los ojos y cada nervio de tu cuerpo para dejar de sentir. Por eso dicen que la soledad te mata, porque no te deja respirar tranquilo, no te deja dormir… no te deja vivir.
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Y con este relato termino mis fobias :3 Disfruten.
Dedicada a Emmanuel Montiel Martínez por darme las ideas... (¡Ya está! ¿Contento, Emm? ¬¬)

Epistemofobia - Original.


Carta: Sólo para originales.
Tabla: Miedos 1° y 2°
Fandom: Original / Melancolía.
Epistemofobia.
(Miedo al conocimiento)


Todos canturrearon a coro mientras te rodeaban. Comenzaron a darte palmaditas en la espalda, tirarte de los cabellos y arrojarte cosas.

—El sabiondito —dijeron todos juntos y siguieron dando vueltas como en un carrusel, mareándote y atosigándote con burlas sin fundamento—, nerd, nerd.

Nerd. El más inteligente de la clase, también en más marginado por sus compañeros sin razón aparente. Pero bien sabías que te odiaban por ser un sabelotodo. Esa era la razón por la cual aborrecías estudiar, tener un mísero libro sobre las manos; te aterraba saber más de lo que ya conocías.

Le tenías miedo al conocimiento.

Siempre respondías a las preguntas que te hacía la maestra con una autosuficiencia magistral; pero sabías que te atenías al desprecio y maltrato de los demás alumnos después de clases. Por eso intentabas no pensar, no concebir ningún indicio de nuevos conocimientos, volverte estúpido; más estúpido de lo que eras.

—¡Basta! —gritaste con los ojos inundados en lágrimas. Uno de los niños que estaba a tu alrededor contestó con sorna:

—Además de nerd, cobarde — y te golpeó el rostro. Siempre odiaste ser marginado, odiaste ser inteligente… odiaste el conocimiento.

Y no lo dejarías de hacer, porque el conocimiento sólo llevó desdicha a tu vida.
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Aquí uno de los últimos. Me apuraré para terminar la tabla.
Dedicada a Emmanuel Montiel Martínez por darme las ideas... (¡Ya está! ¿Contento, Emm? ¬¬)

Hamartofobia - Original.


Para: Retos ilustrados.
Carta: Sólo para originales.
Tabla: Miedos 1° y 2°
Fandom: Original / Melancolía.


Miedo al pecado.


Te postraste ante la imagen de cristo y rezaste con más ímpetu que nunca.

—Por favor, señor —musitaste comenzando a temblar. Habías pecado vilmente, negando el nombre de Dios, blasfemando contra su divinidad y pureza—, perdona mis pecados.

Sí, que los perdone, de otro modo te consumirías en las llamas del infierno eternamente. Le temías al pecado, a la ira de Dios y a la interrupción del descanso eterno que te esperaba en el paraíso. No querías descansar en una tumba cubierta por la nieve y ser olvidado entre sus gélidos y esponjosos copos.

—Padre nuestro que estás en los cielos —musitaste con el rosario entre tus manos y apretando firmemente sus pequeñas piedrillas entre tus dedos. Eras capaz de rezar durante lo que te restaba de vida por tener asegurado el paraíso.

Estúpido y falso, eso es lo que eras. Siempre te inculcaron la religión como una regla, y los pecados eran una blasfemia que no tenía perdón en tu familia. Pecabas y eras azotado por tu padre, pecabas y tu madre te abofeteaba.

El pecado era la perdición del hombre, por ello te purificabas: Te daba pánico y terror recibir el castigo terrenal; pero… ¿Y el castigo divino?

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Sí, no soy buena en estos temas :P

Dedicada a Emmanuel Montiel Martínez por darme las ideas... (¡Ya está! ¿Contento, Emm? ¬¬)

Es un fulgor que te hace cegar - Original.



Para: Retos ilustrados.
Carta: Amor.
Tabla: ¿Conoce alguien el amor?
Fandom: Original / Melancolía.
Capítulo1:
Hipocresía.


¿Qué es el amor? Sólo tengo una estúpida respuesta… Es un fulgor que te hace cegar.

Incluso, a pesar de los años lo seguías amando. Te daban ganas de arrancarte el corazón y pisotearlo hasta hacerlo polvo, con la posibilidad de que dejara de latir… que dejara de quemarte cada vez que lo veías.

—No lloraré —te repetiste mientras hacías tus maletas. Te marchabas como la cobarde que eras, sólo que ahora eras una cobarde de diecisiete años, no de catorce. Apretaste firmemente tu gabardina negra, protegiéndote del frío e intentando con esa acción evitar las lágrimas—, el olvido es el mejor amigo de una mujer.

‘Sí, porque me cansé de esperar una respuesta positiva, de amarte como te amo. Ya estoy harta, no quiero sufrir más’

Observaste por última vez tu habitación vacía, antes la ocupabas junto a tu hermana, ahora era sólo un cuarto con dos camas en desuso. Añorabas tu infancia y la despreocupación, no tener que lamentarte por los errores del pasado y no soportar el deseo de cambiar el pasado y amordazarte cuando abriste la boca.

“Sé que es precipitado; pero me gustas” era más que precipitado, era estúpido y tú simplemente te guiaste por tontos presentimientos sin un fundamento sólido. Él era todo un caballero y te rechazó de la manera más cortés posible “Lo sé, que alguien te visite en el salón continuo cada hora no es común en una amiga normal… perdóname; pero no puedo corresponderte: tengo novia, lo lamento. Aún así, prometo que seguiremos siendo amigos”

Amigos.

No podrías ser su amiga nunca más, lo sabías; aún así sonreías tragándote el dolor y aceptando tener solamente su amistad. Eras una hipócrita, nunca llorarías por cosas tan nimias, tampoco te enamorarías nunca más: el amor no es un lujo que pueda darse cualquier persona.

—Esperaré a que el tiempo borre todas las heridas, que elimine mi sufrimiento y tu recuerdo de mi mente —dejaste como un susurro al viento. Te lo prometías firmemente, más hoy que era tu último día en esa escuela, no permitirías que te vieran triste.

Caminaste hasta llegar a la cochera y permitir que tu padre te llevara por última vez a la escuela. Ese día sería perfecto, a pesar de estar rota por dentro no lo demostrarías.

El recorrido no fue muy largo, sólo cinco minutos de tortuoso silencio y desesperación. Te hundiste en reflexiones sobre lo que sucedería: era el último día que lo verías, todos tomaron un camino distinto y lo más probable es que fuera una ruptura limpia, sin dolor y sin lágrimas; sin la necesidad de llorar frente a él y decirle que lo amabas. Ya no eras una niña.

—Ya llegamos —musitó tu padre y te sonrió—, suerte en tu último día.

Sí, con suerte todo sucediera según lo acordado. No llorarías nunca más.

—¡Janelle! —gritaron y tu volteaste con la sonrisa de muñeca de porcelana más realista que encontraste. Pero no era nada realista en tus ojos color café opaco, aquellos orbes que perdieron su peculiar brillo y ahora eran más fríos que el hielo—, apresúrate que hoy es el último día. No quieres perderte de nada.

Sí, querías perderte de todo; pero no porque no desearas despedirte de tus amigos: no deseabas verlo por última vez, querías evitarlo y que el dolor en tu pecho no resultara tan atronador. Tarde. Pasaron por su salón y todo lo que hiciste fue mirar hacia delante, con la frente en alto y evitando cualquier indicio de sufrimiento en tus facciones. Lo odiabas discretamente.

—¡Jane! —saludó tu mejor amiga, perdiendo su expresión alegre cuando observó tu mirada—, olvídalo. Él no te merece.

No, ella estaba errada. no lo merecías, no merecías nada.

—No estoy triste por… él —respondiste con un tono despectivo al pronunciar la última palabra—, estoy triste por tener que abandonar éste lugar.

Mentirosa. Eso eras, una vil mentirosa; experta en manipular a otros con el único propósito de evitar la lástima. Eres buena escuchando, pero mala diciendo tus penas, tragándotelas tú sola.

—Por lo menos asistiremos a la misma facultad —musitó a tu lado. Giraste rápidamente ante su tono melancólico, te sorprendiste ante sus ojos color miel inundados en lágrimas… por más voluble que fueras no podías resistir la presión de ver a alguien llorar.

—Lo lamento —dijiste y la abrazaste. Tus ojos se inundaron en lágrimas tratando de expulsar la frustración en un intento desesperado.

‘El amor no vale la pena. Si lo vives sufres, si no lo tienes te ahogas en pena, entonces… ¿Cuál es la opción correcta?, ¿ignorarlo o abrirle las puertas de tu corazón?
Es una duda existencia; sin embargo, espero de todo corazón no tener que elegir un camino en especial, no cuando ambas opciones son igualmente tentadoras. Por el momento sólo digo… basta, quiero quitarme la venda de los ojos y comenzar a caminar con seguridad nuevamente. No quiero quedarme ciega; pero sobre todo: no quiero quedarme atrapada entre el amor y la soledad’

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Bah, me gustó el relato. Será un long-fic de 5 capítulos, disfruten ^^


viernes, 27 de marzo de 2009

Autofobia - Original.


Para: Retos ilustrados.
Carta: Sólo para originales.
Tabla: Miedos 1° y 2°
Fandom: Original / Melancolía.
Autofobia.
(Miedo a ti mismo)


La codependencia era adictiva.

Él salía al traspatio y tú lo seguías cual perrito faldero, besando el piso donde caminaba, soportando sus infidelidades y desplantes: No te dabas tu lugar. Siempre en la cocina “Como buena señora” hubiera dicho tu marido. Sí, una buena señora, una estúpida señora.

—¿Llegaste a casa, cariño? —preguntabas cuando él te buscaba en la cocina. Nunca te dejaba sola a menos que se fuera con una que otra mujerzuela, o que se viera con sus amigos para ponerse ebrio y llegar a la casa: acusándote de infiel, te golpeaba y soltaba una sarta de blasfemias en tu contra.

—Sí —fue su estoica respuesta. Apretaste tu blusa rosada y lo encaraste con una bella sonrisa, tratando de aligerar la tensión creciente que había entre los dos.

A pesar de todos lo indicios, eras una fiel seguidora del patético ‘pégame, pero no me dejes’ Nunca impusiste tu palabra porque te aterraba que él te dejara a un lado.

—Marianne —dijo con voz ronca y te miró profundamente. Eso te dio un mal presentimiento, nunca en la vida que llevaron juntos lo habías visto tan…serio—, quiero el divorcio.

De la sorpresa te quedaste pasmada y comenzaste a temblar. Él te dejaría, no eran suposiciones erradas: permitiste que te manejara a su antojo para recibir como pago la indiferencia, no era justo.

—No —musitaste y corriste a abrazarlo—, por favor… no me dejes.

No querías estar sola, te temías irremediablemente a ti misma y necesitabas que alguien te protegiera; sin embargo nada podías hacer. Su decisión fue tomada y te dejaría sola.
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Bueno, no me gustó del todo. Dejen pastelitos.
Dedicada a Emmanuel Montiel Martínez por darme las ideas... (¡Ya está! ¿Contento, Emm? ¬¬)

jueves, 26 de marzo de 2009

Tanatofobia - Original.


Carta: Sólo para originales.
Tabla: Miedos 1° y 2°
Fandom: Original / Melancolía.


Miedo a morir.


Observaste la tumba blanca. Era de un aspecto tan perfecto y a la vez perturbador: Tan cálida y pacífica que envidiabas al que se encontraba dentro.

Pero la muerte aún no tocaba a tu puerta, y estabas eternamente agradecido por ello. La muerte no sería bienvenida en tu umbral. Era signo de soledad, amargura, falsedad… la muerte es la nada.

Una nada que no aceptarías jamás. Porque la muerte trae desgracias y lágrimas, llanto, separaciones. Corta los lazos de una familia, haciendo que los hijos se separen, o que los padres nunca vuelvan a estar juntos.

La muerte te lo quitó todo.

—Laila —musitas y deshaces entre tus manos una rosa roja. Ella amaba ver los pétalos caer; sin embargo nunca más volvería a deleitarse con esos vivos colores rojos, porque estaba muerta. Ese ente despiadado la arrancó de tus manos en el momento en el que más la necesitabas, justo cuando formarían una familia y el primer capítulo de su historia comenzaría a plasmarse en el pergamino de tus recuerdos.

La muerte es despiadada. Primero se te otorga todo, después te lo arrebatan de las manos, matándote lentamente. La muerte es horrenda, es aterradora.

A pesar de ello, le debes muchas cosas. Aún así, la muerte siempre será aquella alma vestida de diferentes formas, con diferentes rostros y circunstancias. Te perseguiría hasta que tu línea de vida se termine, hasta que las Moiras decidieran que tu vida culminaba. No dejarías que te arrancara nada más, no volverías a sufrir por su causa.

La muerte te hizo y deshizo a su antojo; pero tú la burlarías las veces que sean necesarias para evitar tu peor temor… Enfrentarla nuevamente cara a cara.

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Bah, la inspiración llama :3 Espero terminarlas antes de ser asesinada por mis padres o por un ratón radioactivo, lo que ocurra primero.
Dedicada a Emmanuel Montiel Martínez por darme las ideas... (¡Ya está! ¿Contento, Emm? ¬¬)

Claustrofobia - Original.


Para: Retos ilustrados.
Carta: Sólo para originales.
Tabla: Miedos 1° y 2°
Fandom: Original / Melancolía.

Claustrofobia.
(Miedo a los lugares cerrados)



No era divertido.

—Cassidy —llamaste sin recibir respuesta. Sólo habías salido unos minutos al sótano; pero no contabas con que te encerrarían con llave en aquel lúgubre lugar —, no me gustan las bromas.

Sólo escuchaste sus risitas sofocadas al otro lado de la puerta, mofándose de tu situación.

—¡No es divertido! —gritaste y comenzaste a temblar. Las paredes se mostraron aún más densas de lo que eran cuando trataste de abrir la puerta y la encontraste cerrada.

Casi entras en un ataque de pánico al no encontrar salida. Las paredes te parecen más estrechas, y el aire se vuelve pesado: No tenías escapatoria. Corriste a golpear con todas tus fuerzas la puerta y gritaste desesperada, no deseabas estar allí. Te aterraba el no encontrar salida ante ese encierro.

Te dejaba vulnerable, indefensa ante aquellas paredes que te aprisionaban.

—Cassidy, ¡déjame salir! —las paredes se hacían más angostas cada segundo que pasaba y tu provisión de oxígeno se agotaba alarmantemente rápido. Necesitabas salir de allí y sentir la libertad de los espacios libres. Odiabas los lugares cerrados, tan angostos que parecía que nunca saldrías de ellos; le tenías miedo a los lugares cerrados.

—Cass… por favor, ya no juegues —tenías la frente empapada en sudor y tus manos temblaban incontrolablemente. Te costaba respirar. No aguantaste más, caíste al suelo produciendo un ruido sordo, perdiendo la conciencia. No reparaste en el momento en el cual la puerta se abrió, ni siquiera escuchaste los gritos de pánico de Cassidy cuando te encontró inconciente y temblando de pánico.

Sólo sabías que necesitabas escapar.

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La repetición del verbo "necesitar" es intencionada, deseaba ponerlo como una necesidad, no un deseo. Espero les guste :3
Dedicada a Emmanuel Montiel Martínez por darme las ideas... (¡Ya está! ¿Contento, Emm? ¬¬)

Hafefobia - Original.


Carta: Sólo para originales.
Tabla: Miedos 1° y 2°
Fandom: Original / Melancolía.
Advertencias: Incesto y leve lime.


Hafefobia.
(Miedo a ser tocado)


Tus manos se aferraron a tu torso desnudo. No querías que tocara ni un solo centímetro de tu piel; pero al parecer él si lo haría, en sus ojos se mostraba el deseo y las ganas de acariciar todo lo que estuviera a su alcance.

—Tranquila —dijo con voz ronca y sus manos presionaron tus pezones haciendo que comenzaras a hiperventilar y tiritaras de pánico.

Tienes miedo a ser tocada. Tratas de desprenderte de aquél cuerpo que te aprisiona, no puedes hacerlo ya que él es más fuerte y más grande.

—¡Suéltame! —gritas desesperada mientras intentas sacar las muñecas de entre sus manos. Él vuelve a dedicarte una mueca de deseo y decisión, no te dejará escapar—, somos primos… no es correcto.

No hacía falta nada más. Comenzaste a sollozar mientras hacías un esfuerzo desesperado por liberarte. Él, sin perder nada de tiempo, acarició con la lengua el lóbulo de tu oreja, tratando en un intento desesperado que tú también te excitaras. No funciona; pero tus sollozos se hacen aún más intensos cuando frota su palpitante entrepierna contra la tuya.

Gritas. No te importa perder el pudor y el respeto de tus tíos: eso es mil veces mejor a ser corrompida por tu propia sangre. No serías utilizada para satisfacer sus necesidades más bajas.

—¡Ayuda! —gritas y el simplemente cubre tu boca con la suya. Lloras y comienzas a patalear, sofocándote por el esfuerzo de gritar y escapar al mismo tiempo. No tenías salida, ni una posible escapatoria para huir de tu propia sangre, de tu familia… de tu primo.

Estabas atrapada y aterrada… ¿qué podría más?, ¿el deseo o el miedo? Lo sabías perfectamente, preferirías mil veces morir a ser ultrajada de ese modo.

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miércoles, 25 de marzo de 2009

Algofobia - Originales.

Para: Retos ilustrados.
Carta: Sólo para originales.
Tabla: Miedos 1° y 2°
Fandom: Original / Melancolía.


Algofobia.
(Miedo al dolor)


Abrazaste tus rodillas y te acurrucaste como una chiquilla, meciéndote en un fallido intento de encontrar consuelo.
—¡Sal! —gritaron del otro lado de la habitación y comenzaste a llorar incontrolablemente—, ¡maldita sea, no te podrás esconder todo el tiempo!

Y el estruendoso sonido de la puerta cayendo sobre el suelo te hizo temblar de pánico. Gritaste y gateaste hasta ocultarte bajo tu cama, tu padrastro no te podría alcanzar allí, no te haría daño como a tu madre: no te dejaría tirada en el suelo, desmallada después del tremendo golpe que atestó en su cabeza; tampoco te llamaría zorra ni te pegaría un bofetón.

—¡Vete! —gritaste y te alejaste de ese tipo. No te pondría ni un solo dedo encima, no te lastimaría y tampoco te causaría dolor… No.

Te aterraba el ser sólo una pequeña niña, vulnerable y frágil; no poder defenderte de tu cruel destino y marginación. Gateaste hasta acurrucarte en una esquina inaccesible y comenzaste a sollozar. ÉL lastimó a tu madre causándole un dolor inigualable, a ti no te haría lo mismo: No te tocaría ni un solo pelo, le tenías miedo a sufrir, a sentir tal dolor que murieras ahogada en llanto, en silencio; sin que nadie te recordara y con el punzante recuerdo de que sufriste horriblemente antes de cerrar los ojos.

—Maldita zorra —gritó y te tomó de los cabellos—, no cabe duda que eres igual a tu madre.

Te abofeteó y comenzaste a llorar mientras la sangre salía a borbotones entre tus labios. Te dolía más que cualquier otra cosa, no podías gritar y te ahogabas en un dolor agonizante.


El dolor te consumía, te asesinaba… te aterraba. El dolor no te dejaría vivir, te quitaría la capacidad de sentir algo más. El dolor te consumiría; pero tú no podrías ni podrás evitarlo.

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Bah, pronto empezarán los depresivos *observa sus relatos faltantes*

Dedicada a Emmanuel Montiel Martínez por darme las ideas... (¡Ya está! ¿Contento, Emm? ¬¬)

lunes, 23 de marzo de 2009

Adormecerce - Death Note.




Carta: Sensaciones.
Tabla: Funciones del cuerpo / Adormecerse.
Fandom: Death Note / Melancolía & culpa.


Adormecerse.
[Death Note]



Los párpados me pesaron de manera agobiante. Incluso el tiempo me pareció irreal cuando mi corazón se estrujó de manera agonizante, avisando que algo inusual ocurría en mi sistema, dando paso al pánico por no haber cumplido mi cometido.

—Mierda —musité apretando fuertemente mi pecho, frotando el rosario que colgaba de mi cuello y pidiéndole clemencia a Dios.

No logré mi cometido final, y lo peor era que dejaría solo a Near en este caso… Él se llevaría toda la gloria, MÍ gloria al descubrir que existía un hueco en los planes “perfectos” de Yagami Light.

—Near —dije y el sentimiento de pena me invadió. Me adormecía lentamente, abandonando el último soplo de vida que le restaba a mi cuerpo, dejando atrás la última oportunidad de superarlo; pero…

¿Realmente deseaba el dulce sabor de la victoria? ¿Acaso había algo más?

Era tarde y me sentí idiota por ello. Yo no deseaba ganarle, necesitaba protegerlo de Kira y dejar claro que sin mí, no podía ganar. Hacerlo sentir insignificante en el momento en el que yo muriera; pero sobre todo, saber que yo le importaba tan siquiera un poco, sentirme necesitado.

Que se sintiera débil sin mí.

—Maldición, Near —murmuré entre dientes y mis párpados se cerraron por completo. La sensación de adormecimiento se extendió por cada una de mis terminaciones nerviosas, quitándome el último vestigio de vida—, lo lamento.

Y cerré los ojos con un pensamiento amargo nublando mi mente: No pude protegerlo a pesar de mis intentos desesperados. Un último latido desesperado provocó que mi actividad vital cesara. Listo, se terminó para mí, pero él aún tenía una oportunidad.

‘Aprovéchala’ rogué internamente, antes de dejar que le muerte me arrastrara entre sus garras.
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Tenía mucho tiempo si usar un fandom. Disfruten.

Novia abandonada - Original.


Para:Retos ilustrados
Carta: Retratos.
Tabla: Novia abandonada.
Fandom: Original/Melancolía.

Mentiras.
[Novia abadonada]



Tus preciosos ojos color caramelo se encontraban apagados, sin vida y sin luz, como los de una muñeca rota y desechada a la basura. El pulcro e inmaculado blanco de tu vestido de seda estaba alcanzando un color café negruzco, tapizando las flores bordadas en satín, con lodo y telarañas. Tu rostro se tornó pálido y sucio por el tiempo, las telarañas se entretejían con las hebras de tu polvoriento cabello castaño.

Abandonada, sola…muerta. Sin haber sido capaz de lucir el precioso vestido al caminar al altar, tampoco de proteger tus destaconados zapatos perlados cuando él te arrojó al suelo, desnucándote y acabando con tu vida.

A ti te gustaban sus ojos, a él le gustaban tu fortuna, tus joyas, tu casa y tu auto. Usada, así te sentías: él te había utilizado a placer para obtener todo lo que le podías dar, exprimiéndote como a una naranja, hasta dejarte seca.

Tú le diste todo: dulzura, amor, alegría, confianza. Él te pagó con el abandono y la muerte. Ahora ya no te podías lamentar. Tu despampanante belleza se perdió entre las motas de polvo, te encontrabas sola en ese cobertizo.
Eras una novia abandonada, sólo eso y nada más.
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No tengo mucha imaginación. Disfruten ^^

miércoles, 18 de marzo de 2009

Hagiofobia -Original.


Carta: Sólo para Originales.
Tabla: Miedos / Hagiofobia.
Fandom: Original.
Advertencias: Herejía y Ateismo.


Hagiofobia
(Miedo a los santos)


A pesar de que la decoración barroca de la iglesia era impresionante, no hacía que tu juicio cambiara. Uno a uno, los santos se encontraban apilados en una línea perfecta, como si estuvieran listos para enfrentar una batalla y te observaban como el blanco más fácil de alcanzar.
Todo un círculo vicioso de pequeñas figuras de cerámica, frágiles objetos que con un solo golpe podías destrozar, pues de todos modos, ¿quién tenía la certeza de que les dolería? ¿Acaso la mano de Dios te castigaría por destrozar a sus súbditos?

‘Dios no existe’ te recordaste y sonreíste ante la ironía de pensar tales cosas y encontrarte dentro de la “casa del señor”. Casi sueltas una carcajada de júbilo en medio del tumulto de personas fanáticas y obsesivas, ‘como si importara’ pensaste de modo despectivo, la religión era sólo una faceta más del hombre, el cual buscaba una excusa imponiendo dioses falsos para hacer creer a las personas que aún había esperanza.

Frunciste los labios en una mueca torcida, ¿y si los santos existían? No era algo muy relevante, pero te impondrían un castigo ante la blasfemia que cometes al negarlos. Siempre al asecho de las personas infieles, esperando a que la muerte los lleve encadenados ante las puertas del cielo, para que San Pedro les imponga el castigo de pudrirse en las llamas de infierno junto al ángel caído Luz Bella.

Ante esa suposición comenzaste a temblar, ¿qué harían contigo? ¿Te enviarían a ser torturada por los demonios? ¿Serías castigada por la corte celestial? Pero existía la posibilidad de que no se tomaran la molestia de juzgarte y te enviaran directo al purgatorio, o te dejaran abandonada en el limbo.

Les temes a los santos, tan frágiles como imponentes. Siguiéndote con sus pequeños ojos de cristal y buscando que te arrepientas de todos tus pecados. ‘Arrepentimiento’ pensaste y sonreíste con amargura; ¿cómo redimirse ante un Dios inexistente? Preferías pudrirte en vida antes de aceptar que las estúpidas historias contadas por los padres, pastores, obispos y toda clase de deidades eran verdad. ‘¡Que vengan los santos por mí!’ quisiste gritar, pero el pánico te consumía. Ellos siempre atentos, vigilándote… y calculando la gravedad de tus actos.

Si expusieras tus puntos de vista ante la antigua Santa Inquisición serías juzgada como una hereje, pero en la sociedad actual sólo serías calificada como una participante del Ateismo y tu castigo divino llegaría después de la muerte. ¿Qué es mejor: ser quemada en la hoguera y que tu alma se consuma en ese instante, o esperar a que los santos descarguen su furia en ti después de tu muerte?

Sabías la respuesta, preferías perder mil veces tu inexistente alma, a enfrentarte a esos falsos soldados de Dios.

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No sé, no me gusta del todo pero ¡Bah!
Dedicada a Emmanuel Montiel Martínez por darme las ideas... (¡Ya está! ¿Contento, Emm? ¬¬)

Apeirofobia - Original.

Carta: Sólo para Originales.
Tabla: Miedos / Apeirofibia.
Fandom: Original.

Apeirofobia.
(Miedo al infinito)


Tus manitas se aferraron con vehemencia a la madera del barandal. No querías avanzar ni un paso más, te aterraba saber lo que habría después de esa espesa bruma en aquel puente interminable. Tal vez encontrarías fronteras nunca imaginadas por el hombre, o incluso nuevas y extrañas criaturas que habitaron la Tierra en silencio.

—Mami —susurraste—, no quiero.

Y ella sólo te miró con reproche, sus manos sujetaron tu muñeca con firmeza y fuerza, obligándote a avanzar.

—No seas cobarde, Mary —gritó y te jaló al otro lado del puente, haciendo que soltaras un ligero chillido de angustia y pánico—. No me obligues a cargarte y llevarte a la fuerza.

Sólo pudiste asentir y ponerte a llorar. Ella no lo entendería, nunca lo haría; pero eso no te incomodaba, lo único que deseabas era quedarte en el lado seguro del puente, donde sabías que pisar la suave y cálida tierra era seguro.

Avanzaron en un silencio quebrado solamente por tus sollozos, tratando de que tu madre comprendiera el terror que te embriagaba en esos momentos. ‘Quiero volver a casa’ pensaste y comenzaste a temblar al seguir sin ver el final del camino.

Te aterraba más que no descubrieras el final del sendero, que enfrentarte a criaturas desconocidas. Nada en este mundo era infinito, ni el universo ni nada. El pensar esas cosas era más que surrealista y tú no te podías dar ese lujo. Eras una niña pequeña, pero sabías que no tenías permiso de pensar que había algo sin final.

Temblaste cuando el extremo de sendero por el cual entraste desapareció entre la neblina, ahora no tenías lugar para echarte a correr cuando el final no apareciera y quedaras vagando de por vida junto a tu madre.

—Mami —volviste a susurrar e intentaste apretar su mano, pero sólo pudiste palpar la humedad y frialdad de la neblina—, ¡mami!

Nadie contesta. Estabas sola en ese sendero interminable, con la niebla, el miedo y la incertidumbre como tus compañeros de viaje. ¿Dónde estaba aquella que te obligó a caminar en aquel pasaje infinito?

Tal vez ella si encontró el final del camino, y fuera un castigo el que tú te quedaras atrapada en el infinito, en algo que nunca tendría final. Por más que llores nadie te escuchará.

Lo infinito no tiene principio ni tiene fin, sólo puedes quedarte allí parada, temblando de miedo y rogando por que la niebla desaparezca y encuentres el rostro preocupado de tu madre. Pero ella no está y la neblina te envuelve hasta que no distingues ni tu propio cuerpo.

Sola y desamparada: “Pobre criatura” hubiera pensado cualquier persona que te viera en ese estado, pero no había nadie y eso te dejaba sin salida. Te quedarías en ese lugar para siempre, o hasta que el infinito tenga un final…

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No sé, no me gustó tanto. Pero no tengo más ideas :P

Dedicada a Emmanuel Montiel Martínez por darme las ideas... (¡Ya está! ¿Contento, Emm? ¬¬)

jueves, 12 de marzo de 2009

Miedo a vivir - Original.

Para: Retos ilustrados
Carta: Sólo para Originales.
Tabla: Miedos / Miedo a la vida.
Fandom: Original.


Miedo a vivir.


Incluso la atmósfera atrofiaba tus sentimientos. Te sentías como un parásito flotando a la deriva, sin un propósito base del cual sujetarse, sin algo que te aferrara a la vida.

‘Vida’ pensaste con aversión ‘Mejor dicho, patética vida’, complementaste y te sentiste vacía, seca y sola. Como el minúsculo punto que te representaba en la Tierra, tan miserable e insignificante como la existencia misma.

No tenías una mano fiel que te ayudara a salir a flote, i un alma se apiadaba de ti y te enseñaba el significado de aquello que te obligaban a experimentar por tu cuenta… porque tú no elegiste existir, no fue tu idea tener que pisar el mundo, compartirlo con miles de parásitos que disfrutaban el cruel tormento de abrir los ojos y enfrentarse al mundo cuando el sol salía por el horizonte.

—Enfermizo —escupiste con desprecio, como si fuera una blasfemia el pensar en lo que ameritaba respirar y que tu corazón continuara latiendo. ‘Vivir’ pensaste con desdén y tus manos abrazaron tus rodillas, como si quisieras mantenerte unida y evitar partirte en piezas. El vivir no es nada, incluso la muerte era una opción mejor, menos desagradable… menos aterradora.

Una idea que evitara que se te erizara la piel y comenzaras a sudar. ‘La vida no vale nada’ te recordaste a ti misma. Sí, era una opción vacía e inapelable; vives y punto, no puedes elegir el momento en el cual tu patética decadencia comenzará, y si culmina pronto o no tampoco está completamente en tus manos. Sólo puedes dar una pequeña ayudadita para que el tormento al cual te encuentras atada termine pronto, es tan fácil como presionar la opción de “apagar” en un televisor; fácil pero mediocre.

A pesar de querer terminar con este tormento, evitar despertar gracias a la luz del alba y olvidar como respirar; resultaría imposible elegir esa puerta. Puede que la vida no valga la pena para alguien como tú, que sea una miseria sentir el palpitar de tu corazón haciendo eco en tu interior; pero a pesar de que te aterre coexistir con las personas en tu entorno, debes hacerlo y no hay vuelta atrás.

Después de todo… vivir es un tormento, un fracaso, pero es tan natural como la muerte. Con algo de paciencia alguna de las dos culminará o comenzará desde cero, sin necesidad de forzar o acelerar las cosas, el tormento terminará algún día… sí, algún día.

Pero por el momento, no te queda más remedio que esperar a que aquella porquería que eres obligada a experimentar termine. La vida es algo frágil y corto, tan delgado como la seda y tan suave como el satín, tan delicado que tú puedes terminar con ella… a pesar de no contar con el valor necesario para lograrlo.

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Me salió algo “emo”, pero ¡Bah!... disfruten.

Dedicada a Emmanuel Montiel Martínez por darme las ideas... (¡Ya está! ¿Contento, Emm? ¬¬)

Cronofobia - Original.


Para: Retos ilustrados
Carta: Sólo para Originales.
Tabla: Miedos / Cronofobia.
Fandom: Original.


Cronofobia.
(Miedo al paso del tiempo)

El estruendoso Tic-Tac del reloj te hacía estremecer.

‘Tres meses de vida’ te recordaste y las lágrimas pugnaron por salir de tus ojos azules. Sólo tres meses para disfrutar la poca vida que te quedaba, para dedicarles una sonrisa a tus pequeños hijos. Sollozas, ¿cómo diablos les dirías que tenías el tiempo contado?

Mami —oíste que tu hija susurraba a tus espaldas. Las lágrimas de impotencia y resignación sacaban a flote las piezas que le quedaban a tu alma—, ¿por qué lloras, mami?

Y la ternura con la cual pronunciaba tu nombre aumentó tu dolor ¿Cómo podías dejar solos a tus pequeños angelitos? Podías evitar este tormento si los síntomas hubieran aparecido con anticipación. O por lo menos hubieras tratado la migraña que te atormentaba constantemente era indicio de algo más… indicio de tu inminente desenlace.
Lloras amargamente ante la mirada de tu hija más pequeña, ante sus ojitos confundidos y sus manitas tratando de consolarte, de encontrar la razón de tu amargura.

Eres demasiado cobarde como para decirle la verdad, te aterra el pensar que sólo te quedan unos cuantos días para disfrutar con tu familia, incluso menos del plazo establecido para tu muerte: Medicamentos, hospitalización y muerte.

Cáncer en su etapa Terminal, pero no cualquier cáncer; si no uno alojado en el cerebro, carcomiéndote la vida lentamente y asesinándote prematuramente. Arrancándote la alegría de ser madre y dejando a tus hijos en una orfandad prematura.

La vida es injusta, pero el tiempo lo es aún más… Tic-Tac-Tic-Tac, repiquetea de modo insultante, como si bailara una danza silenciosa al compás de sus manecillas; mofándose de tu desgracia.

Tic-Tac, canturrea el reloj en tu repisa, intentando arrullarte y dar fin a lo que te queda de vida… Tic, retumba en tus oídos quitándote el aliento y haciendo que las ganas de llorar aumenten. Tac, vuelve a sonar y comienzas a hiperventilar en un esfuerzo fallido por reprimir las lágrimas. Dolor, desgracia, vida y muerte; ¿cómo saber cuál es la opción más factible? ¿Cómo poder descubrir cual llegará primero a tu vida?

No hay manera, sólo el tiempo lo dirá.

Sí, porque el tiempo decide los giros de nuestro destino y también elige el momento en el cual la fina línea entre vida y muerte se rompe. El tiempo rige todo, y a la vez nada; sólo es una faceta más de la vida y esa misma cara de tu existencia, te arrebatará todo.

Maldito sea el tiempo, que silenciosa y lentamente va arrancando de tus manos lo más valioso para ti… tu familia.

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Una idea cliché pero linda, lo escribí en lugar de hacer mi tarea de Informática :P
Dedicada a Emmanuel Montiel Martínez por darme las ideas... (¡Ya está! ¿Contento, Emm? ¬¬)

martes, 10 de marzo de 2009

Soledad - Harry Potter.

Harry Potter no me pertenece.
Soledad.



Incluso para alguien criado por un mortífago, nunca buscó el poder.

Sencillo, solitario y poseedor de una inteligencia notable, incluso Darco Malfoy lo reconoció como su igual: No por la distinción de su sangre pura, no por su contacto con los mortífagos gracias a su padre… si no por su capacidad de destacar entre los pertenecientes a Slytherin, Theodore Nott es respetado y odiado por muchos.

Pero, ¿Qué hacía especial a este chico?

Su astucia y coraje para pertenecer a una casa tan competitiva y destacar, sus cualidades apreciadas en los servidores del que-no-debe-ser-nombrado, incluso su peculiar desinterés por grupos poderoso; todo en él era tan común y poco agraciado, incluso la manera en la cual se movía por los pasillos con un ligero aire de torpeza, dejaba una estela de misterio.


No era un Slytherin común, tampoco un aspirante a mortífago como lo fue Malfoy en su momento; era algo más. Algo diferente, innovador, que ni siquiera Slughorn pudo descubrir en su momento.

Un diamante en bruto cuya fuerza tardaría en ser descubierta, alguien que no se dejaría dominar por la falsa ética de su padre, ni por el terror que le produjo la muerte de su madre frente a sus propios ojos. No era la marioneta de nadie.

Malfoy lo respetaba por esa razón. Theodore Nott no era tonto, y no se dejaría manejar por los sucios planes de Voldemort; él no era monigote de nadie, no era un juguete de tirar y desechar cuando el momento oportuno llegara.

Él tenía la voluntad y dignidad que le faltó a su padre, aquella falta de dominio que lo llevó a Azkaban aquella noche en el ministerio de magia.

Lo que lo llevó a la cárcel por culpa del “señor oscuro”. No, él no cometería esos mismos errores.

No sería como su padre, no lo utilizarían como una marioneta más.


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¡Feliz cumpleaños y0!

viernes, 6 de marzo de 2009

Filofobia.


Para: Retos ilustrados
Carta: Sólo para Originales.
Tabla: Miedos / Filofobia.
Fandom: Original.


Filofobia.
(Miedo al amor)



Tus manos descansan en tu regazo de manera extraña, casi instintiva y tus labios se fruncieron formando una línea perfecta. De nuevo los veías pasar, agarrados de la mano y sonriéndose el uno al otro.

—Patético —musitas, pero tus ojos te delatan, ¿acaso una persona que piense que algo es patético lloraría? No. Pero te aterra verlo desde otra perspectiva, ver que otra persona tomaba sus manos y acariciaba su rostro; pero también te estremecía albergar esperanzas y perderlas de golpe… como siempre había sucedido.

¿Por qué le temes al amor? ¿Por qué le temes a ese sentimiento que muchos anhelan?

La respuesta es simple: porque el amor no es nada, es sólo un sentimiento hueco y vacío que te rompe el alma cuando llega a tu puerta ¿Amor o soledad? Un dilema, cualquiera de las dos puede aparecer y abandonarte; pero siempre van juntas, como si fueran partes de un todo que no pueden separarse. El amor trae soledad y cuando te acostumbras a ella, se va y el amor toca a tu puerta con nuevas caras, nuevos nombres, un sentimiento aún más intenso conforme vas madurando junto a tu vida.

Pero en estos momentos, te aferras a tu soledad como un niño a los brazos de su madre, evitas a toda costa hacer que el amor entre y se marche dejándote cicatrices irreparables.

— ¿Qué te pasa? — te pregunta aquel que te hiere obligando al amor a embriagar tus sentidos— ¿Annie?

No respondes, si lo haces tus fuerzas flaquearán y la soledad dejará de estrecharte con sus fríos brazos para dar paso a ese horrible sentimiento.

—Nada —y tu voz suena tan monótona y fría que él se sobresalta—, no me ocurre nada.

Una falacia tras otra son parte de tu propio engaño, de aquel velo que bloquea tus sentidos de cualquier sentimiento cercano al amor, de cualquier emoción que despierte esperanzas.
Esperanzas falsas que perderás cuando él se marche con su novia y te deje sola, como deberías estar en ese momento. Tus ojos se empaparon en lágrimas ante esa posibilidad.

Le tienes miedo al amor, al rechazo; pero tienes aún más miedo de perderlo y que él te olvide. Podrá ser tu mejor amigo y no sentir nada por ti, también odiarte cuando descubra tus sentimientos… por eso ocultas tus emociones, para mantenerlo a tu lado por todo el tiempo que sea posible.

Porque el amor es ciego, el amor te hiere, te mata y te transforma en otra persona. El amor no escucha razones y es egoísta, como tú al mantenerlo a tu lado.

Egoísmo puro al no dejar ir lo que no te pertenece y nunca será tuyo.

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Bueno, sinceramente me costó mucho escribirlo. Pero espero que esté bien, me dirán llorona, pero lo escribí con el corazón.
Dedicada a Emmanuel Montiel Martínez por darme las ideas... (¡Ya está! ¿Contento, Emm? ¬¬)